lunes, 5 de diciembre de 2016

La necedad del ser: Edgardo Bauza y su retroceso ideológico

Generalmente, el camino hacia triunfo se construye con buenas ideas, proyectos adecuados y una insistencia inquebrantable. Pocas cosas están libradas al azar. En el deporte, algunos creen que solo jugando se logra el éxito. El entrenador de la Selección Argentina, Edgardo Bauza, deslizó un pensamiento polémico y emparentado con el período más arrogante de la historia del fútbol.

La Selección Argentina atraviesa un momento dramático. Drama es una palabra que proviene del griego, “δράμα”, y que significa hacer o actuar (decidí tener a mano una enciclopedia y utilizar los términos adecuados para que nadie se sienta ofendido). En la antigua Grecia, una obra dramática culminaba indefectiblemente con un momento fatal y en el siglo XIX los dramas se subdividían en trágicos o cómicos. Así podríamos avanzar hasta llegar al uso cinematográfico del término, que es similar en la práctica periodística.

Hace unos días, Edgardo Bauza brindó una charla en una escuela de periodismo, donde fue consultado sobre los permanentes cambios en la conducción de la “albiceleste”, comparando la situación de otras Selecciones que conservan una línea, y -cual Cyrano de Bergerac-, el director técnico intentó “liberarse del peso de las cadenas que arrastra, al burlarse de su propia desgracia”. Así, desde la garganta del entrevistado brotó una oración tan soberbia como infeliz: “gracias a Dios no somos Alemania”; el actual campeón del mundo...

A continuación, “El Patón” elaboró contestaciones evasivas a los problemas centrales, deslindando su responsabilidad ante lo que parece imposible de lograr: preparar, armar o idear un equipo. “Argentina nunca tuvo una identidad. La que tuvo fue la identidad del técnico de turno. Pasa desde el año 50 y va a seguir sucediendo. Somos diferentes”, reflexionó Bauza, días después de jugar ante Brasil y Colombia, duelos por las Eliminatorias Mundialistas y que fluctuaron entre lo fatídico y lo cómico.

El técnico argentino cayó en la respuesta fácil: se mostró irrespetuoso con equipos exitosos, soberbio en la exposición de su idea y decididamente negado al cambio. Bauza retrocedió hasta el período más altanero de nuestro fútbol, cuando los protagonistas creían que “con la nuestra” era suficiente para demostrar que éramos –en teoría- los mejores del mundo.

La historia moderna del representativo nacional se forjó en base a la tarea de entrenadores que dejaron su huella -para bien o para mal, según el caso- con diversas generaciones de futbolistas de inagotable talento. Hasta la conducción de César Luis Menotti, la arrogancia localista ensombrecía el potencial de sus jugadores, bajo ideas aislacionistas y creencias surrealistas del teórico poderío porteño. Aquellos actos de soberbia fueron sellados con la desastrosa participación en la Copa de Alemania 1974. Y en tiempos donde la dialéctica superaba cualquier esfuerzo, Argentina se coronó campeón en el Mundial de 1978.

El trabajo de Menotti –sí, por supuesto que laburó- fue acorde a las necesidades de un representativo arruinado y que no sacaba la cabeza del pozo: había que impulsar el desarrollo de jugadores, concebir un planeamiento estratégico, diagramar el seguimiento de futbolistas foráneos y de los juveniles y lograr cierta competitividad con equipos de nivel. Además, urgía la búsqueda de un modo de juego que identificase a los miembros del plantel.

Desde Menotti en adelante, la Selección fue un equipo verdaderamente competitivo y, en varios periodos, supo construir una identificación determinada. Entrenadores como Carlos Bilardo –aunque en las antípodas de aquel-, Alfio Basile o Marcelo Bielsa, también dejaron su marca, imponiendo estilos de juego según la época y explotando las habilidades de los futbolistas. Sin embargo, eso no ocurre desde 2006 hasta la fecha. Pasaron 10 años y Argentina subsistió solamente por obra y gracia del talento de los jugadores, quienes son igualmente responsables en los fracasos, producto de las relaciones interpersonales y de sus roles equívocos dentro de los grupos de trabajo.

En un contexto desfavorable, “El Patón” únicamente acertó en calificar a la Selección Argentina de “no estructurada” y de “poco aburrida”, y agregó: “el fútbol es una impronta. Nosotros tenemos eso de romper un esquema, una situación”. Por lo tanto, a modo de ejemplo, Bauza piensa que todo se reduce a la decisión de un jugador de gambetear hacia adentro o hacia fuera o dar un pase a tal o cual jugador.

Para el ex panelista de Fox, las estructuras de España, Chile o Alemania están por encima del buen juego que pregonaron. Y Bauza se atrevió a ningunear a dos campeones del mundo y al bicampeón de América por tratarlos de “organizados”; como si el orden fuera sinónimo de “aburrimiento”, ineficacia o, simplemente, de un fútbol mal jugado. Estos ataques hacia “las estructuras” son contradictorios en él, ya que sus equipos jamás demostraron rebeldía y siempre fueron bastante ordenados…

Con Menotti, Bilardo, Basile, Pekerman o Bielsa, Argentina contó con una identificación característica, pero Bauza cayó en la trampa de su ley, cuando se consideró “diferente” por dirigir a un equipo que -según él- carecerá de identidad, ambición y orden. En definitiva, el director técnico argentino se dedicó a abrir el paraguas para que en un probable futuro adverso pueda sacar la carta de “yo lo dije antes”. Paradójicamente, Rostand parafraseó en su Cyrano: “Un pesimista es un hombre que cuenta la verdad prematuramente”…

miércoles, 13 de julio de 2016

Proyecto para potenciar al ascenso

Con la inminente aprobación de la Superliga, los dirigentes de los equipos de Primera lograron dos objetivos primordiales para su causa: la administración de los recursos de la televisación y la independencia de decisiones del Comité Ejecutivo de AFA. Cansados de que los dirigentes del ascenso resuelvan por ellos, la máxima categoría del fútbol argentino logró autonomía para manejar su campeonato. A cambio, un porcentaje de los ingresos irá para solventar a las divisiones menores, que finalmente levantaron la mano por plata.

Hace poco más de un mes, los grupos de poder, antagónicos de por si, carecían de voluntades para acercarse y pergeñar un acuerdo común. Desde este espacio, propuse un cambio radical del formato de los torneos y las estructuras de AFA, teniendo en cuenta los intereses defendidos por cada sector. Sin embargo, y tras el pacto de las últimas horas, quedó demostrado que el único interés común se reflejaba en millones, ya que la Superliga se erigirá como un certamen elitista, del cual no me opongo, mientras que la B Nacional continuará perdiendo valor competitivo. De ahí hacia abajo, la decadencia continúa... 

viernes, 10 de junio de 2016

LA SUPERLIGA DEBERÍA UNIR A LA A.F.A.

En virtud de lo acontecido recientemente en la Asociación del Fútbol Argentino, imaginé un escenario supuesto para que la dirigencia se mantenga unida y dentro de las estructuras, más allá de la creación de nuevos torneos o futuras reparticiones por los derechos de TV. Así, ante la posibilidad de que existan dos campeonatos de primera, uno dentro y otro fuera de AFA, surgió este proyecto, por encima de los egos, las ideas separatistas y los intereses individuales, ya que una quiebra en la AFA es inmensamente perjudicial para todos los que actualmente la componen.

martes, 7 de julio de 2015

Messi "se hartó" de Maradona

Messi no es el Maradona de los ‘80. Diego y Lionel son jugadores diferentes con personalidades totalmente distintas. Maradona tenía un temperamento avasallante y que contagiaba al resto. Messi no posee ese espíritu. A Diego se lo divinizó porque él quiso ser Dios. A Lio no le interesa ser todopoderoso. Al astro del Barcelona le alcanza y le sobra con ser el mejor jugador del mundo.

Diego fue edificando su propio altar desde que era joven y cuando sus sueños estaban lejos de cumplirse. Messi no desea habitar el sagrario que muchos pretenden construirle para continuar el rito de la comparación. Hay hombres que -gracias a sus aptitudes o voluntades- logran instalarse en la memoria colectiva producto de lo que hacen, lo que dicen o lo que transmiten. Lio solo transfiere lo que hace con sus pies.

viernes, 29 de mayo de 2015

La FIFA y su pirámide de la corrupción

Es el peor momento en la historia de la federación. Las sospechas fueron confirmadas y sólo la intervención de la justicia norteamericana pudo quitarle el velo a la trama de corrupción en la entidad madre. Los dirigentes de las asociaciones nacionales temen que se propague el virus de la investigación hacia las fronteras de sus países. Y tienen motivos… ¿Cómo se construye el poder desde un club de fútbol?
Argentinos involucrados: Alejandro Burzaco,
Hugo y Mariano Jinkis.


La fiscal general del Departamento de Justicia de EE.UU., Loretta Lynch, reunió los elementos necesarios para hacer lo que nadie en el mundo se animó: cargar contra los dirigentes putrefactos de la FIFA y su red de empresarios corruptos. En medio del escándalo, la organización elige autoridades y Joseph Blatter desea renovar su mandato, con probables implicancias impuras en su búsqueda para perpetuarse en el poder.

viernes, 1 de agosto de 2014

¡Alemania campeón!

El partido final del Mundial de Brasil coronó a Alemania en el alargue, tras un duelo parejo ante Argentina. Los dirigidos por Alejandro Sabella tuvieron posibilidades de ganarlo, pero desperdiciaron situaciones clave. Así, los germanos aprovecharon su potencial y se impusieron con un gol de Mario Götze. Alemania fue el mejor del certamen y levantó la Copa.

Ambos caminos fueron netamente distintos: Alemania se preparó para ser campeón, mientras que Argentina se encontró con una final tras 24 años. Está en los genes prusianos y en el ADN rioplatense. Los alemanes vienen preparándose desde el mundial que organizó en 2006, cuando la generación de Kahn, Neuville, Schneider, Ballack, Frings y Friedrich se despedían de la selección. Asimismo, el plantel estaba integrado por Lahm, Mertesacker, Schweinsteiger, Klose, Asamoah y Podolski. El recambio tuvo éxito, llegaron otros valores y en Sudáfrica se terminó de ensamblar el equipo para luchar por el próximo torneo. En aquel tiempo, España era el mejor, pero Alemania le sacó el cetro hace dos años, cuando culminó la Eurocopa que también ganaron los ibéricos. El juego explosivo, controlado, equilibrado y dinámico lo demostró en todo el Mundia, a pesar de algunos altibajos. Su presencia en la final fue presagiada y es indiscutida.

viernes, 11 de julio de 2014

El milagro argentino

Argentina superó a Holanda por penales y jugará la final ante Alemania. Es el partido más esperado de los últimos 24 años para ambos equipos. Holanda continúa sin poder dar el salto final para consagrarse. Así jugó y cómo llegó el conjunto sudamericano a una instancia decisiva luego de un inicio tan cuestionado.

De menor a mayor, así fue creciendo, muy lentamente, el seleccionado argentino para alcanzar su quinta final de campeonato del mundo. Luego del 0 a 0 ante Holanda y la definición de los penales, el conjunto de Alejandro Sabella deberá enfrentar a Alemania, la gran potencia europea. Ante los “naranjas”, el pleito fue bastante parejo, con dominio repartido del balón y escasas situaciones de gol. De hecho, el juego se planteó en la franja media y en muy pocos tramos la pelota transitó por las áreas, algo muy distinto a lo que venía sucediendo en la Copa, con partidos dinámicos de ida y vuelta permanente.

Alemania, el gran candidato que sepultó a Brasil

Fue el peor papelón del “scartch” de su historia. Alemania lo masacró con 7 goles y está en la final. Las claves del partido, las actuaciones sobresalientes y una planificación que lleva años, potencian a los germanos hasta alcanzar la cima del mundo.

El segundo gol selló el partido, con un golpe de knockout y varios tiros de gracia posteriores. La vergüenza deportiva brasileña obligó al equipo a ir en búsqueda del descuento, pero la historia ya estaba escrita desde los 10 minutos iniciales, cuando Alemania se dio cuenta de que atrás de Hulk, a espaldas de Marcelo y sobre la salida de Dante los brasileños les indicaban por dónde atacar. El resto fue fácil para los germanos, quienes se entretenían ante cada llegada, como si estuvieran practicando en una cancha de papi fútbol.

martes, 8 de julio de 2014

Argentina creció como equipo para eliminar a Bélgica

La Argentina cambió a tiempo y supo ganarlo con justeza y cierta comodidad. Bélgica jamás apareció y fue el “cuco” que no asustó en esta Copa apasionante. Lo que se veía de la selección de Sabella antes de este partido fue corregido a tiempo. Se priorizó el orden, la contención y el juego en el mediocampo.

Además, el entrenador sumó a Demichelis en la zaga para aportar más fortaleza y experiencia. Esto lo sintió Zabaleta, su compañero del Manchester City, quien tuvo el mejor desempeño en el certamen. Romero casi no participó y ese factor obedece al trabajo de Mascherano y de Biglia, quienes rompieron las ideas de Fellaini y compañía. Allí estuvo la clave para que los “diablos” no pudieran armarse nunca.

lunes, 7 de julio de 2014

Brasil tuvo ayuda de Velasco, Alemania ganó sin problemas y Holanda pasó por Van Gaal

Los partidos de cuartos de final dejaron mucho que desear. Evidentemente, las presiones aumentan a medida que se estrechan las instancias y los equipos no lucen como en la primera fase o los octavos de final. El miedo a perder, producto de una eminente eliminación, aprisionó a los máximos candidatos antes de alcanzar las semifinales.

Brasil y Argentina han despertado pasiones y emociones, aunque el juego asociado aún tiene materias pendientes por aprobar. En tanto, Alemania y Holanda demostraron mayores cualidades colectivas que sus rivales. Sin embargo, Messi y Neymar fueron fundamentales para ambos seleccionados, producto de actuaciones sobresalientes, por encima de sus compañeros. A la hora del análisis, hay que resaltar lo que sucedió en cada encuentro, a pesar de las generalidades.