miércoles, 13 de julio de 2016

Proyecto para potenciar al ascenso

Con la inminente aprobación de la Superliga, los dirigentes de los equipos de Primera lograron dos objetivos primordiales para su causa: la administración de los recursos de la televisación y la independencia de decisiones del Comité Ejecutivo de AFA. Cansados de que los dirigentes del ascenso resuelvan por ellos, la máxima categoría del fútbol argentino logró autonomía para manejar su campeonato. A cambio, un porcentaje de los ingresos irá para solventar a las divisiones menores, que finalmente levantaron la mano por plata.

Hace poco más de un mes, los grupos de poder, antagónicos de por si, carecían de voluntades para acercarse y pergeñar un acuerdo común. Desde este espacio, propuse un cambio radical del formato de los torneos y las estructuras de AFA, teniendo en cuenta los intereses defendidos por cada sector. Sin embargo, y tras el pacto de las últimas horas, quedó demostrado que el único interés común se reflejaba en millones, ya que la Superliga se erigirá como un certamen elitista, del cual no me opongo, mientras que la B Nacional continuará perdiendo valor competitivo. De ahí hacia abajo, la decadencia continúa...