miércoles, 25 de junio de 2014

Bélgica vuelve a ganar sin brillar

Los dirigidos por Mark Wilmots derrotaron a Rusia faltando pocos minutos para cumplir el tiempo reglamentario. Al igual que lo sucedido en su presentación, Bélgica aún no demostró todo lo insinuado en Europa, aunque ya clasificó a octavos. En tanto, Argelia superó holgadamente al débil Corea por 4 a 2. Por último, en el grupo G, Portugal volvió a decepcionar y rescató un punto ante Estados Unidos.

 Bélgica 1-0 Rusia

Los “diablos rojos” siguen ausentes. Mucho se esperaba de esta selección que brilló en las eliminatorias, pero el “fútbol total” que habían desarrollado se muestra incompleto. A pesar de ello, Bélgica ganó sus dos compromisos, ajustadamente, y jugará octavos de final. El cambio de esquema para el encuentro ante Rusia y las variantes del entrenador Mark Wilmots no fueron satisfactorios. Delante estuvo Rusia, que sí actuó mejor que en su presentación ante Corea y mereció algo más que una derrota.

El gol llegó tarde, a un suspiro del final, gracias al trabajo de Hazard, el mejor hombre del conjunto belga, quien volvió loco a Kombarov por el sector derecho del ataque. A pesar de las acciones del jugador del Chelsea, hay que destacar el trabajo defensivo, acompañado por la mala puntería rusa. Justamente, los dirigidos por Capello se hicieron dueños del mediocampo y generaron peligro a partir de ese sector de la cancha, proyectando a los laterales y asumiendo un compromiso más arriesgado que ante Corea.

Wilmots dispuso de un 4-2-3-1, con Fellaini como titular. Sin embargo, el jugador del Manchester brilló por su ausencia. Además, las bandas fueron perdiendo su predominio y Rusia se animó a lanzar ataques desde los laterales. El superpoblado mediocampo ruso se adueñó de las acciones, mientras los belgas preparaban cambios porque sus delanteros no reaccionaban o lucían cansados. Capello mantuvo el 4-2-3-1 y Kerzakhov sufría desde el banco de suplentes. Recién cuando Bélgica anotó, el entrenador italiano dispuso el ingreso del goleador. Tarde.

Faltando dos minutos, el movedizo Hazard, quien se movió por todo el frente de ataque, le sirvió el gol a Origi, tras una contra, y Bélgica se alzó con un triunfo inesperado, aunque aprovechando la subida de Yeshchenko. Buena lectura táctica para el salvador belga, quien volvió a aparecer sobre le hora, como sucedió en el debut ante Argelia.

Corea 2-4 Argelia

Argelia maduró a tiempo y liquidó a Corea con cuatro goles. Evidentemente, este equipo plasmó el aprendizaje que los franceses inculcaron en el fútbol africano del Magreb. Esta tendencia venía desarrollándose con la presencia de jugadores argelinos en la liga europea y con el intercambio de entrenadores y futbolistas galos veteranos en Argelia. Así, la simbiosis dio un producto competitivo, que tiene ganas de explotar en Brasil.

En su debut, sorprendieron a los belgas, pero ahora aquel asombro se transformó en revelación.  Cierto que Corea ya no es el rival de Mundiales anteriores y su poderío en Asia disminuyó en los últimos años. Además, esta generación de jóvenes aún no ha madurado para afrontar competencias de alto nivel y solo Park, Tae-Hwi y Keun afloran como experimentados.

El partido fue intenso y arrancó con un ida y vuelta constante, pero los argelinos tenían matices de un juego más lucido, preciso y dinámico. Para ello, contó con la dupla de Brahimi y Feghouli, los dueños del mediocampo y de gran actuación. Asimismo, la agresividad del delantero Slimani fue fundamental para colarse entre los frágiles centrales coreanos. Así, el primer tiempo fue absolutamente dominado por los “zorros del desierto” y les bastó para sumar tres puntos vitales que podrían significar la clasificación.

EE.UU. 2-2 Portugal

Da la sensación que Portugal y los Mundiales no se llevan bien. Hay que retroceder hasta la época de Eusebio para encontrar una gran actuación del seleccionado europeo en una Copa del Mundo. La goleada ante Alemania podría significar, al igual que España, la catapulta de salida de Brasil, si no llega a ganar el encuentro ante Ghana, que también necesita las tres unidades. En tanto, los Estados Unidos pueden sentirse satisfechos por el empate logrado.

Con un esquema conservador, los dirigidos por  Klinsmann se hicieron fuertes defendiendo y aprovechando dos formas de ataque: el contragolpe y la pelota detenida. Con eso les alcanzaría para pasar de ronda, pero no superará demasiados obstáculos si no arriesga un poco más. Con un 4-4-1-1, Estados Unidos supo animarse en la segunda mitad porque Portugal le regaló algunos espacios.

Justamente, los lusitanos esperaban mucho más de Cristiano Ronaldo, el alma de un equipo que carece de personalidad y línea de juego. Paulo Vento plasmó un 4-3-3 que, de entrada, fue ofensivo y anotó el primer gol gracias al empuje de Veloso, a un regalo defensivo yanqui y a la definición de Nani. Fue justo lo que necesitaba Estados Unidos para reaccionar, como sucedió con Ghana, aprovechando los laterales y generando peligro con Dempsey entre medio de Bruno  Alves y Ricardo Costa, más el acercamiento de Jones, que alcanzó la igualdad. En tanto, Ronaldo seguía ausente.

Los errores defensivos y la falta de conducción ofensiva continuaban. El empate fue un golpe y el segundo de Bradley sirvió para la reacción tardía portuguesa. Varela puso el 2 1 2 final, pero quedó demostrado que Portugal llegó a inquietar a Howard cuando empujaba, con ímpetu aunque sin ideas.