sábado, 14 de junio de 2014

Holanda destrozó a España, Peralta le dio el triunfo a México y Chile sufrió para ganar

La “Naranja Mecánica” está de vuelta. Pasaron cuatro años de la final de Sudáfrica y la venganza fue aplastante. Con un Robben magnífico y un Van Persie letal, Holanda destrozó al campeón del mundo sin anestesia y le propinó un show de goles inolvidable. Triunfos esperanzadores de Chile y México.

Holanda 5-1 España

El inicio fue bastante parejo, jugado con la intensidad que caracteriza a los equipos de Europa. España no mostró ninguna modificación táctica respecto a lo conocido porque se paró con una línea de cuatro tradicional –César, Piqué, Ramos y Alba-, el poblado medio campo que integraron Xavi, Busquets y Xabi Alonso, mientras que delante de ellos se ubicaron Silva e Iniesta, pero volcados del centro hacia la izquierda. En los  extremos, Casillas y Costa.

Los ibéricos se encontraron con un regalo cuando Diego Costa inventó el penal que Alonso convirtió para imponerse desde los 25 minutos. En tanto, Holanda se paró con tres defensores fijos –Vrij, Vlaar y Martins Indi-, dos laterales volantes –Janmaat y Blind, dos medio centros –De Jong y De Guzmán- y más adelante el tridente famoso: Sneijder, Robben y Van Parsie.

Los de naranja se adelantaron tras el gol de penal y comenzaron a tirar centros hacia la posición de Ramos, que juega de lateral en Real Madrid y de central en la selección, y también a profundizar sus avances por los costados. De a poco, España comenzó a perder la pelota. Iniesta solo se lució con un pase mortal hacia Silva y el equipo lo extrañó teniéndolo dentro del campo. Así, el retroceso del conjunto de Del Bosque se hacía dubitativo ante la presión de Holanda.

Van Gaal arma sus esquemas achicando espacios y lo logró una vez que se asentaron sus mediocampistas. Uno de los centros cayó cerca del área y Van Persie anotó con la cabeza para igualar el pleito en la etapa inicial. En el segundo acto, Holanda arremetió de entrada y Robben tuvo su show porque comenzaron a caer los goles, producto de la decisión de ir en búsqueda del resultado. España fue todo lo contrario, parecía desconcertado y como si jugase en cámara lenta, resultando previsible e ineficaz. Los laterales fueron siempre naranjas y la falta variantes hicieron el resto para ampliar la ventaja hasta la goleada.


Holanda lució como equipo moderno, sin perder la estructura que formalizó en Sudáfrica, y en su conjunto funcionó estructurado, sabiendo que sus hombres talentosos se encargarían de desordenar futbolísticamente a España. En tanto, Del Bosque deberá borrar las memorias y tratar de que este primer juego del Mundial quede atrás, como sucedió ante Suiza en 2010. Asimismo, necesita hacer cambios porque ni Ramos ni Casillas dan seguridad, pero modificar la portería sería escandaloso. Es necesario que España abra más la cancha en vez de encerrarse o jugar todo por la izquierda. De lo contrario, lo del debut no habrá sido casual.

México 1-0 Camerún

México arrancó mejor de lo esperado y se impuso 1-0 ante Camerún, con gol de Oribe Peralta. En lo previo, la “Tricolor” arrastraba un año complicado, con tres cambios de entrenadores y sin una base consolidada. Sin embargo, desde el inicio del partido, el conjunto de Herrera desafió con ímpetu al equipo africano, profundizando sus avances por las bandas, con Aguilar y Layún, y doblegando esfuerzos para mostrarse sólido.

Si bien a México le anularon dos goles que parecieron lícitos, Camerún pareció despertarse sobre el final de la primera etapa, aunque solo molestó al arquero Ochoa con algunas apariciones esporádicas del experimentado Samuel Eto’o. Los dirigidos por el alemán Finke se pararon con un 4-3-2-1, pero sus mediocampistas –Mbia, Song y Eyong - no jugaron bien. El lateral por izquierda, Assou-Ekoto, tuvo una actuación distinguida, proyectándose por el lateral y retrocediendo cuando el rival avanzaba. El resto de la defensa sufrió el partido.

Por su parte, México si mostró una mejor cara: el clásico 3-5-2 fue el esquema de Miguel Herrera, una disposición histórica para esta selección, dirija quien dirija. La defensa se las arregló para controlar al astro camerunés del Chelsea y también colaboró con Rafa Márquez al avanzar al sector del mediocampo. Aguilar y Layún polarizaron las bandas, mientras el centro de la zona media fue ocupada por Herrera, Vázquez y Guardado. Aquí se lucieron Layún por la izquierda y Herrera en el epicentro del círculo central.

Sin embargo, hay que destacar lo avasallante que fue el conjunto azteca, que redobló la apuesta en la segunda mitad y, además, obligó a Camerún a jugar de contragolpe sin éxito.

Chile 3-1 Australia

El conjunto de Sampaoli sufrió demasiado pero le ganó a Australia con autoridad, tras sufrir con el descuento de Cahill. El sello de Marcelo Bielsa quedó reflejado en el equipo de su ex ayudante, quien continúa la sucesión de una selección que supo ganarse el respeto mundial en Sudáfrica 2010. Con la clase de jugadores que tiene Chile, el esquema fue, básicamente, similar al del “cabezón”. Es decir: dos marcadores centrales –Medel y Jara-, dos laterales volantes  -Isla y Mena- tres medios –Aránguiz, Díaz y Vidal-, más el enlace Valdivia y los extremos –Vargas y Alexis Sánchez.

Desde el minuto uno, la “roja” fue ofensiva y marcó dos goles antes de los quince iniciales. La goleada era inminente, hasta que el rival se animó a lanzarle pelotazos a los modestos centrales. Chile se relajó y Australia buscó a Cahill constantemente. Los oceánicos se pararon con cuatro hombres en línea sobre la zona defensiva y muy cerca del arquero Ryan; más adelante, Jedinak, Milligan y Bresciano formaron un triángulo de recuperación; y la zona de ataque la conformaron Cahill como delantero, mientras Leckie y Oar lo acompañaban por las puntas, algo más retrasados.

Chile tuvo un inicio avasallante con un despliegue abrasador y un juego colectivo pujante. Sin embargo, tuvo que regular el aspecto físico y, además, dejó que los pelotazos de la defensa australiana alcancen sus metas cerca de Bravo. El descuento de Cahill desconcertó al conjunto trasandino, obligándolo a tomar precauciones y a retroceder unos metros. Lo mismo ocurrió en la segunda mitad, por eso Chile sufrió muchísimo porque Australia fue ganando confianza, hasta que Sampaoli acertó con los cambios y pudo respirar con el tercer gol de Beausejour.

La “roja” debe saber que no siempre podrá defender con dos hombres, ya que en su presentación tuvo a un rival limitado. Holanda o España no le perdonarían la vida como hizo Australia cuando pudo haber empatado el pleito.