viernes, 20 de junio de 2014

Alemania arrolló a Portugal y es gran candidato

Los partidos del quinto día de la Copa tuvieron a Alemania como gran protagonista de la jornada tras su gran producción ante Portugal. Además, Ghana jugó para ganarlo pero fue sorprendido por Estados Unidos. Mientras que Irán-Nigeria fue el primer empate aburrido del certamen. 

Alemania 4-0 Portugal

Si hay un equipo completo ese es Alemania, el firme candidato al título por varias razones. La primera de ella es el trabajo que viene desarrollando el entrenador Joachim Löw, desde que era el ayudante de  Jürgen Klinsmann. Además, el plantel está conformado por una generación excelente, con jugadores notables y distinguidos en los clubes donde militan.

Por último, la experiencia de todos ellos hace que a Brasil 2014 llegue una selección madura, curtida por éxitos y forjada por derrotas y con ansias de revancha. Así, los factores confluyen en un sistema táctico que le calza perfecto por la clase de futbolistas que se desempeñan perfectamente en el 4-2-3-1 de Löw. Por último, Alemania ya dejó de lado su rudeza característica y, gracias a los talentosos, pudo combinar desde hace años su aspecto.

Esta fisonomía la plasmó ante Portugal, derrotándolo hasta la humillación y alimentando las dudas del equipo de Cristiano Ronaldo. El penal y la expulsión de Pepe ayudaron a que el trámite sea más accesible, aunque la esencia germana fue siempre la misma: rudeza defensiva, dinamismo en la mitad de cancha, aceleración en la ofensiva y contundencia en la delantera.

En tanto Portugal no varió en cuanto a lo que vemos en las copas del mundo con el representante lusitano: promete más de lo que es. Además, las dudas en torno al estado físico de Ronaldo habían bajado las acciones antes del partido. Así, lo que fueron incógnitas se transformaron en certezas y el seleccionado de Paulo Bento nunca apareció en la cancha.

Alemania también arribó a Brasil con jugadores golpeados, como Schweinsteiger –no recuperado-, Klose o Lahm. Sin embargo, este grupo todo lo tiene previsto y ensayado. Previo a la copa, practicaron con otros jugadores, rotando posiciones y cambiando fichas. De este modo, Müller fue el centro delantero y Kroos titular. El libreto fue el mismo y la goleada terminante. La disposición del ataque en abanico, abriendo los extremos, no tuvo oposición. Los germanos quieren el título del mundo que viene postergándose. Portugal está en crisis y depende de un solo hombre, pero el grupo G no será fácil para acceder a la siguiente ronda.

Nigeria 0-0 Irán

Nigeria e Irán protagonizaron lo que hasta ahora fue el peor partido de la Copa. El conjunto africano no lució para nada bien, sobre todo en defensa,  y dispuso de un 4-3-3, con un hombre de punta y dos extremos. Obi Mikel fue el hombre más dotado y quien mayor claridad intentó aportar para que Nigeria juegue con la pelota al res del suelo. Sin embargo, no tuvo respuestas en sus compañeros y los zagueros – Oboabona y Omeruo- abusaron de pelotazos en búsqueda de Emenike, lo que impedía que el “diez” vea pasar el balón por sobre su cabeza.


Además del juego, se esperaba más de Las Súper Águilas, sobre todo en cuanto a entrega o rigidez física, pero se mostraron bastante livianos y hasta displicentes en algunas acciones clave. La defensa persa fue bastante frágil y tuvieron varios errores infantiles, algo que Nigeria no supo aprovechar.

Por su parte, Irán planteó un 4-2-3-1 para jugar de contragolpe. La velocidad de sus extremos chocó contra la falta de estrategia del equipo y también con los defensores nigerianos. No obstante, los avances nigerianos obligaron a los persas a retrasarse y del esquema original pasaron a un 4-4-1-1. El predominio africano estuvo en la tenencia de la pelota, aunque no supieron aprovecharlo.

EE.UU. 2-1 Ghana

Con dos avances Estados Unidos se llevó el triunfo. No hay más detalles ni secretos, respecto a lo que ofreció el seleccionado norteamericano ante Ghana. El resto, fue un monólogo del conjunto africano que pecó de no haber concretado todas las opciones que generó. En el Mundial de Sudáfrica, Ghana se posicionó como la mejor selección del continente, producto de la jerarquía de los jugadores y de la producción futbolística del equipo.

Conformando un 4-2-3-1, del mismo modo que lo hizo en la Copa de 2010, las “estrellas negras” ofrecieron un juego colectivo asociado, con movilidad y disponiendo de muchos hombres en la ofensiva, pero las chances de peligro escasearon en la etapa inicial. Esto asfixió a EE.UU. hasta obligarlo para contragolpear, cerrando filas y jugando un 4-4-1-1. Así llegó el tanto inicial, luego de una gran acción individual de Depsey. Inmediatamente, los americanos cerraron filas, defendieron el resultado y cuando intentó cruzar la mitad de la cancha, los africanos golpearon más de la cuenta.

En la segunda parte, bajo la conducción de Mountari, los desbordes de Atsu y Ayew, y la presencia de Gyan en el área, Ghana se abrió como un abanico y rodeó la defensa norteamericana, produciendo situaciones de gol desde los costados y aprovechando el ancho del terreno. Daba la sensación de que Estados Unidos se sentía cómodo defendiendo, a pesar de sufrir cada vez más cerca de su área.

Los ingresos de Essien y Prince Boateng desordenaron la estructura y Ghana quedó demasiado expuesto, a pesar de su insistencia en búsqueda del empate, que llegó faltando poco tiempo para el cierre, tras una extraordinaria maniobra de Ayew. Sin embargo, inmediatamente, tras un tiro de esquina, Estados Unidos mató de un golpe las ilusiones africanas de sumar algún punto.