viernes, 20 de junio de 2014

Suárez despidió a Inglaterra de la Copa

El regreso de Luis Suárez fue extraordinario. Con dos goles del delantero del Liverpool, la “Celeste” sigue con vida en el Mundial y espera la última fecha con Italia para pensar en los octavos de final. En otros partidos, Colombia volvió a demostrar su juego vistoso y se clasificó a la segunda ronda. Japón y Grecia, para el olvido.

Uruguay 2-0 Inglaterra

Tanto se habló de este grupo que cualquier partido despierta nerviosismo. Ambos venían de ser derrotados y estaban obligados a ganar. Sin embargo, Uruguay fue un justo ganador porque el equipo apareció, también su espíritu y, sobre todo, su figura. Suárez se transformó en uno de los héroes de la Copa producto de dos golazos y una actuación imponente. La famosa defensa que supo armar Roy Hodgson no pudo detener el delantero del Liverpool, conocido por todos los ingleses.

Oscar Tabárez cambió nombres sin variar el esquema, aunque las cualidades de ciertos futbolistas obligan a modificar actitudes dentro del campo y, por lo tanto, a realizar otros movimientos tácticos. Tal el caso de Lodeiro, quien se desempeñó como cuarto volante o jugador ofensivo. Los ingleses no supieron como marcarlo y el “corinthiano” se paró a espaldas de Gerrard y Henderson para asistir a Suárez y Cavani. El resto del medio campo oriental estaba compuesto por Arévalo Ríos, el más retrasado, “Tata” González por derecha y “Cebolla” Rodríguez, tirado al sector opuesto.  

Inglaterra comenzó presionando en campo rival y el tibio Rooney tuvo un par de chances de peligro claras. Sin embargo, Uruguay creció y emparejó el juego. Una vez consumado el primer gol “celeste”, los británicos parecieron despertar. Lo mismo ocurrió con el segundo tanto de Suárez. Inmediatamente, los europeos reaccionaron activamente hasta alcanzar a Muslera. Lo esquemático de Inglaterra absorbió nuevamente a sus jugadores.

Evidentemente, esta selección juega como vive, por lo estructurado, y carece de talento y rebeldía. De este modo, Inglaterra siempre pasa desapercibida por los Mundiales. Solo habría que rescatar la respuesta que ejerce ante la adversidad, como si alguna cuestión anímica fuera la que reactivara su potencia. Por último, solo Sturridge hizo algo distinto, cuando dejó el área y comenzó a jugar por la banda derecha, aunque nada alcanzó.

Colombia 2-1 Costa de Marfil

Cuando dos equipos proponen, los partidos son más atractivos y esto ocurrió en varios encuentros de la Copa, no solo en Colombia ante Costa de Marfil. Fue un trámite acelerado, con propuestas ofensivas, pintadas con dramatismo por la búsqueda de un triunfo. Colombia volvió a repetir el mismo equipo que derrotó a Grecia con autoridad, mientras que el entrenador marfileño dispuso que Gradel reemplace a Kalou de titular. Los esquemas tampoco sintieron variantes, por lo tanto primó el 4-2-3-1 en ambos casos.

La posesión del balón fue repartida, pero con predominio del conjunto africano, aunque el equipo de Pekerman tuvo más posibilidades de gol, ya que el contragolpe lo maneja a la perfección. La tendencia del contraataque ya no sorprende y varias selecciones se sienten más cómodas cuando el rival posee la pelota. Colombia tiene jugadores veloces, como James Rodríguez y Cuadrado, quienes avanzan a un toque con notable precisión, contagiando a sus compañeros, lo que convierte al “cafeteo” en un poderoso contendiente.

En relación a lo que sucedió en el partido, Colombia se movió más por derecha que por el sector opuesto. Así, se juntaron por el lado predilecto los talentosos James y Cuadrado, más Zúñiga que se proyectaba y Aguilar que oficiaba de rueda de auxilio. Incluso Teo e Ibarbo también rotaron para buscar el sector donde Boka y Bamba defendían. Esto también obedece a que los africanos taparon la salida de Armero.

Sin embargo, hay que dividir el compromiso en dos porque durante la primera etapa Colombia estuvo algo retrasada y recién con el ingreso de Quintero la actitud fue diferente.  Costa de Marfil siempre mantuvo su postura de buscar a Ospina, sobre todo desde las bandas, pero el sacrificio colombiano impidió que prosperen los ataques de Drogba y compañía. Por último, James Rodríguez es uno de los mejores jugadores del certamen, aportando su brillo, más un gol de cabeza y tareas de recuperación. Fundamental.

Japón 0-0 Grecia

Fue un partido pesado y le sirvió a Grecia para sumar un empate con un hombre de menos. El trabajo defensivo fue impecable para los helenos, quienes se juntaron cerca del área propia para aferrarse al resultado. Enfrente, Japón hizo lo que sabe, es decir correr, rotar el balón y asediar por todo el frente de ataque, pero la falta de gol es una característica que se venía observando en este conjunto que careció de herramientas para alcanzar la victoria.

Formando el 4-2-3-1 tradicional, los asiáticos se confiaron tras la expulsión de Katsouranis, una de las figuras del representante europeo. Asociarse para tocar la pelota, buscar las bandas y proyectar a sus laterales eran los argumentos japoneses. Le hubiera sentido bien un referente de área para culminar todo lo que generó. El ingreso de Karagounis, con su espíritu de lucha, encendió aún más a los griegos cuando era inevitable la caída de su valla.

Como de costumbre, Honda y Endo se juntaron pero nada prosperó dentro del área griega. La última fecha los encontrará con pocas chances de pasar a la segunda fase, pero, a pesar de sus falencias, ambos mantienen la esperanza.