lunes, 23 de junio de 2014

Día africano: triunfo de Nigeria y empate de Ghana ante Alemania

Nigeria superó a Bosnia por 1 a 0, fue superior y sueña con pasar a octavos de final, en el grupo que domina Argentina. Ambas selecciones se medirán en la última fecha para dirimir quién será el ganador de la zona. Además, Ghana tuvo un partidazo y estuvo cerca de superar a Alemania. Klose igualó a Ronaldo al marcar su gol número 15 en los Mundiales.

Nigeria 1-0 Bosnia

La presión avanza con la Copa y este segundo compromiso reveló el potencial de Nigeria, que estuvo oculto en su presentación ante Irán. Más allá del trámite parejo y la desesperación constante del conjunto balcánico por sumar algún punto, el rival africano jugó con inteligencia. Contra los “persas” habían cometido el error de lanzar pelotazos innecesarios. Esta vez, jugó con otra actitud y ante la necesidad emergió lo mejor de sí.

Nigeria mantuvo el mismo esquema, pero explotó Emenike, un delantero potente y virtuoso. No fue un equipo largo como ante Irán y jugó decidido. Obi Mikel siguió siendo el eje y por momentos capitalizó el juego en el mediocampo. El gol de Odemwingie fue obra de un desborde arrollador de Emenike. La defensa continuó con ciertos problemas, pero el arquero Enyeama se encargó de tapar todo lo que dispararon hacia su arco.

Por su parte, Bosnia tuvo altibajos en esta Copa, sobre todo porque insinuó más de lo que demostró. Se habló mucho de Dzeko, el temible delantero del Manchester City que no aportó demasiado. Sin embargo, una jugada mal anulada pudo haber cambiado el trámite.

En el segundo tiempo, y con los europeos lanzados al ataque, Nigeria se paró para avanzar de contragolpe, aprovechando la velocidad de sus delanteros. Los “dragones” tuvieron ímpetu aunque carecieron de ideas para empatarlo. A esa altura, Mikel y Onazi se adueñaron de la pelota y cortaron los intentos europeos.

Alemania 2-2 Ghana

Fue uno de los partidos más atractivos de la primera fase. Las propuestas eran suficientes para ver a dos equipos que buscarían el triunfo. Uno por necesidad y el otro por obligación. Así, el constante ida y vuelta hizo que ninguno tuviera supremacía sobre el otro, a excepción de algunos tramos breves del encuentro. El gol de Miroslav Klose, ahora hombre record, le dio un matiz diferente por su presencia y su actuación.

Alemania venía de golear 4 a 0 a Portugal y asustó a todos, con su orden defensivo, la presión de los mediocampistas y la explosión ofensiva. Sin embargo, Ghana tuvo una propuesta similar y planteó, como viene haciendo en los mundiales, el juego ofensivo detrás de las líneas enemigas, abriendo la cancha y proyectando a sus extremos para generar incursiones desde las diagonales.

La selección más “europea” de África venía de caer injustamente ante Estados Unidos y estaba sedienta de revancha. Así, los dirigidos por Appiah imprimieron su rudeza física y sus dotes técnicas para complicar a los germanos. De hecho, en varios tramos del encuentro, el mediocampo fue monopolizado por Muntari, uno de los volantes centrales, y Mensah, un central que se animó a salir del fondo. El despliegue de Atsu y Ayew fue descomunal, obligando a la defensa alemana a revolear la pelota por la confusión.

Claro que Alemania decidió salir a jugar de otra forma en la segunda mitad y mediante Götze se impuso por 1 a 0. No obstante, Andre Ayew, el mejor de Ghana, marcó la igualdad a los dos minutos. Era el momento de las “estrellas negras” porque los europeos no tenían control, se habían confiado tras el resultado parcial y el cansancio hizo el resto. Luego, Gyan dio vuelta el resultado cuando Alemania pretendía solucionar problemas en la mitad de cancha. 

Pero Joachim Löw se dio cuenta que solo podrían hacerlo con variantes. Ingresaron Schweinsteiger y Klose. El mediocampista le cambió la cara al equipo y le dio aire, ideas y potencia. La minuto, Klose marcó el empate, es decir, su gol 15 en los Mundiales, al igual que Ronaldo. El resultado fue justo y la impresión es que Ghana, de pasar, será un rival muy complicado de marcar. Por su parte, Alemania demostró debilidades y no es imbatible, aunque con Schweinsteiger recuperado vuelve a ser potencia.