lunes, 7 de julio de 2014

Brasil tuvo ayuda de Velasco, Alemania ganó sin problemas y Holanda pasó por Van Gaal

Los partidos de cuartos de final dejaron mucho que desear. Evidentemente, las presiones aumentan a medida que se estrechan las instancias y los equipos no lucen como en la primera fase o los octavos de final. El miedo a perder, producto de una eminente eliminación, aprisionó a los máximos candidatos antes de alcanzar las semifinales.

Brasil y Argentina han despertado pasiones y emociones, aunque el juego asociado aún tiene materias pendientes por aprobar. En tanto, Alemania y Holanda demostraron mayores cualidades colectivas que sus rivales. Sin embargo, Messi y Neymar fueron fundamentales para ambos seleccionados, producto de actuaciones sobresalientes, por encima de sus compañeros. A la hora del análisis, hay que resaltar lo que sucedió en cada encuentro, a pesar de las generalidades.

Brasil 2 - Colombia 1: lo ganó por Velasco y David Luiz
El arbitraje del español Carlos Velasco Carballo fue tendencioso. Desde allí, podremos rescatar jugadas vitales en favor del local, teniendo en cuenta el planteo colombiano y el gol de Thiago Silva, a los 7 minutos. Por momentos, el conjunto de José Pekerman inclinó desordenadamente su juego en terreno contrario. James y Cuadrado estuvieron alejados y el esquema no fue favorable: lo mejor de estos dos talentosos se vio en la fase de grupos, cuando se combinaron bajo el 4-2-3-1 que el entrenador dispuso en los tres partidos iniciales. Ahora, con el 4-4-2, la lejanía de sus mejores hombres fue improductiva. No obstante, Colombia creció y trató de golpear detrás de Paulinho y Fernando Luiz. Brasil se sintió cómodo con los fallos del juez y también cuando retrocedía peligrosamente hasta Julio César. El bochorno futbolístico del pentacampeón se reflejó en el segundo tiempo, cuando los defensores revoleaban la pelota ante cada ataque cafetero. Para colmo, la severa lesión de Neymar –que prácticamente no tocó la pelota- aumentó el nerviosismo de un Brasil dominado. Así y todo, el scratch no dejó dudas en defensa y David Luiz sacó al equipo adelante, con actitud ganadora y con un tiro libre majestuoso. El penal de James no alcanzó, aunque el reloj y el árbitro ya habían jugado para Brasil.

Francia 0 - Alemania 1: fue un entrenamiento
Los partidos de cuartos de final no fueron intensos como los de octavos. Posiblemente, las tensiones se viven con mayor fiereza y nadie quiere perder. Algunos conjuntos “no deben ni pueden” perder. Tal el caso de Alemania, uno de los grandes candidatos de antemano para quedarse con el título. Francia no fue oposición, a pesar de la jugada del final donde Neuer le detuvo un remate a Benzema y que pudo cambiar la historia. Así y todo, ni siquiera las rivalidades extrafutbolísticas aparecieron en el campo ya que tampoco hubo roces o fricciones de juego. Alemania se paró con autoridad ante un equipo sin alma. El trabajo de Kross, Khedira y Schweinsteiger fue imposible de superar por Pogba, Matuidi y Cabaye, en el duelo de mediocampos. Justamente, Low modificó su estructura para esta instancia y dejó de lado el tradicional 4-2-3-1. Por su parte, Francia intentó con su juego colectivo de toque y proyección, pero la solvencia defensiva alemana intercedió acertadamente. El gol tempranero de Hummels fue la sentencia definitiva del partido. 


Holanda 0 (4) - Costa Rica 0 (3): Van Gaal planificó hasta los penales
El cambio de Krul por Cillessen definió la serie. El entrenador holandés decidió el ingreso del arquero suplente para la definición por penales tras el 0 a 0 en los 120 minutos de juego. Van Gaal es un estratega y, a pesar de que en la cancha definen sus jugadores, prefiere no dejar nada librado al azar. Más allá del detalle de la definición, Holanda y Costa Rica cumplieron sus objetivos. Sin embargo, los “ticos” superaron las expectativas al quedarse con el “grupo de la muerte” y al acceder a cuartos de final. Estuvieron a dos penales de las semifinales y lo hicieron dignamente, con jugadores que brindaron lo mejor de si para que Costa Rica quede en la historia de esta Copa. Tal el caso de Keylor Navas, el portero centroamericano que sorprendió a todos y se convirtió en el mejor del certamen junto al mexicano Ochoa. El sistema de Pinto dio resultados, sobre todo por el aspecto defensivo, compuesto por tres zagueros, dos laterales y los medio centros. Además, de la colaboración de los extremos y la presión del incansable delantero Campbell. Por su parte, González fue uno de los más destacados defensores del certamen y no tuvo problemas en marcar a Van Persie. Justamente, el goleador holandés tuvo algunas posibilidades de anotar, pero Navas detuvo todo lo que le lanzaron y, de fallar, contó con sus palos milagrosos para defenderlo en tres ocasiones. Como siempre, Robben fue el hombre más destacado, volcándose preferentemente por la derecha, secundado por el inquieto Sneijder. El orden de Costa Rica fue más y su contragolpe estuvo cerca de prosperar ante un Holanda decidido. No obstante, los penales, con Van Gaal y Krul como protagonistas, definieron el partido.