jueves, 3 de julio de 2014

Octavos: clasificaron los 8 líderes de grupos

Se disputaron los octavos de final de la Copa del Mundo, resultando ganadores los primeros de cada grupo de la fase inicial. No hubo sorpresas, pero dolieron las salidas de Chile y México, por lo que demostraron ante Brasil y Holanda, respectivamente. Además, Argentina, Alemania y Bélgica sufrieron demasiado para clasificar a cuartos.

Argentina 1 – Suiza 0 (Suplementario)
El sufrimiento fue demasiado, la tensión se transmitió desde la cancha hasta las tribunas, pero Argentina logró clasificarse a cuartos de final agónicamente. A dos minutos del cierre, Messi tomó el balón para que Di María defina la historia. Sin embargo, el palo salvó al conjunto sudamericano a cinco segundos de los penales. El cero a cero fue producto de la falta de definición argentina y la buena defensiva suiza.
El planteo de Ottmar Hitzfeld fue el mismo que en los partidos anteriores: estudiar al seleccionado albiceleste, afirmarse atrás y esperando salir de contragolpe. Por su parte, Argentina hizo lo mismo de siempre, es decir, tener posesión del balón en campo contrario, lateralizando el juego para encontrar espacios y ser dominante. Sin embargo, esta estrategia no prosperó por la falta de movilidad de sus futbolistas, quienes permanecen estáticos y carecen de ideas para modificar esta tendencia. El equipo de Sabella no ofrece muchas alternativas tácticas y, al igual que Brasil, trasladan demasiado el balón hasta que el astro brille con alguna jugada salvadora. Así, Argentina se plantó en terreno rival hasta el hartazgo, pero sufrió de contragolpe, sobre todo en el cierre del partido y en el alargue, al quedar mal parados en pleno retroceso. Con más entrega que fútbol, Romero volvió a ser fundamental en un par de jugadas suizas, donde Shaqiri intervino a pinceladas. Las falencias argentinas son de mitad de cancha hacia atrás porque no tiene un medio campo asociado y aceitado. Solo Mascherano tuvo un partido aceptable por su trabajo de recuperación, que generalmente realiza en soledad. En ataque, genera por el peso específico y el talento de Di María y Messi, pero el resto de los delanteros no entran en contacto con la pelota. Además, cuando juega de contragolpe ofrece mejores situaciones de peligro.

Brasil 1 (3) – Chile 1 (2)
Hasta el momento, el local solventa su clasificación bajo tres aspectos: jugar en casa, tener a Neymar y en su suerte. El remate que Pinilla estrelló en el travesaño pudo haber sido el entierro del equipo favorito del Mundial. El trámite del partido fue variable y Chile se encargó de jugar de igual a igual, sin meterse atrás, porque desconoce esa estrategia, y oponiéndose a un rival que luce rígido, inseguro y dependiente de su estrella. El inicio fue “verde-amarelo”, los dirigidos por Felipe Scolari adelantaron sus líneas para impresionar de entrada, lo que obligó a Chile a plantarse de contragolpe. La sociedad Neymar-Hulk se aceitó a medida que transcurrían los minutos y Brasil generó algunas situaciones de peligro frente a Bravo. El gol llegó de pelota detenida, aprovechando los problemas defensivos de altura de la visita, resultando justo por el trámite del momento. En el mejor momento brasileño, Chile se topó con el empate porque encontró espacios a espaldas de Marcelo.  El esquema de Scolari (4-2-3-1) es respetado por su plantel, pero les quita chances de rebeldía a sus hombres talentosos. Además, limita demasiado a los medios defensivos (Luiz Gustavo y Fernandnho), quienes corren más de lo que juegan. Ya en la segunda parte, Chile creció aprovechando los inconvenientes defensivos del “scratch” y el buen manejo de la pelota que imprimieron sus mediocampistas, sobre todo Vidal y también Alexis Sánchez. Por otra parte, Aránguiz y Pinilla tuvieron opciones clarísimas de gol en el epílogo y en el alargue, en plena superioridad trasandina. No obstante, los penales terminaron de definir la llave a favor de Brasil, que no corrige sus dificultades y depende casi exclusivamente de Neymar, quien se cansó en el alargue y no participó de acciones importantes.

Colombia 2 – Uruguay 0
El golpe que generó la ausencia de Luis Suárez fue demoledor y Uruguay se fue de la competencia habiendo mostrado un juego mediocre y deslucido. Es cierto que enfrente tuvo a un equipo poderoso por su dinamismo y contundencia y que, además, cuenta con una de las figuras de la Copa. Las actuaciones y los goles de James Rodríguez le valieron un toque de calidad a un grupo equilibrado por los rendimientos individuales. El ex jugador de Banfield se destaca sobre el resto y Colombia juega a su ritmo, con velocidad y verticalidad. El director técnico, José Pekerman se encargó de ordenar a un conjunto de talentosos y esta virtud lo convirtió en un equipo que aún desconoce su techo. El comienzo del partido fue trabado y sin mucho vértigo, hasta que James clavó un golazo de volea, inatajable para Muslera. El técnico cafetero, José Pekerman, cambió la disposición táctica y jugó con Jackson Martínez como compañero de ataque de Teo Gutiérrez. Esto complicó a la defensa celeste que no venía teniendo un buen mundial. El juego colectivo de Colombia es sensación por vistoso y efectivo, seguro y sensato a la vez, aunque no siempre tenga la pelota en su poder. Por último, poco decir de Uruguay, una sombra del semifinalista de Sudáfrica 2010, que perdió a su figura y se apagó en 90 minutos.

Francia 2 – Nigeria 0
Los galos son un seleccionado compacto, seguro y práctico. Saben administrar la pelota y juegan pensando en el arco de enfrente. Basados en la solidaridad, entrega y juego de sus mediocampistas, Francia no tuvo problemas para eliminar a Nigeria pero le costó más de lo esperado. El conjunto africano comenzó lanzando pelotazos hacia sus delanteros porque el dominio francés en la mitad de cancha era absoluto. De un momento a otro, Obi Mikel disputó la posesión y el equipo se animó a resolver con la pelota al ras del piso. Así, los franceses se dieron cuenta de que el encuentro iba a ser complicado, pero contaban nuevamente con Pogba, una de las figuras de la Copa. En pocos minutos, el reparto de las acciones era equitativo, aunque Valbuena comenzó a desequilibrar por la derecha y esto descubrió los problemas defensivos de las “águilas verdes”. Enyeamá fue vital cuando Francia aceleró y estuvo cerca de anotar. Así y todo, Nigeria demostraba ambición, aunque sobre el cierre del encuentro aflojó físicamente. Finalmente, los goles llegaron por decantación y presión de los europeos, proyectando al conjunto de Deschamps como uno de los aspirantes a jugar la final de la Copa.

Holanda 2 – México 1
Fue un encarnizado duelo de estilos, definido a último momento y con jugadas polémicas. Ambos se agredieron como se esperaba, hasta sacarle chispas a la pelota y retorciendo cualquier tipo de pronósticos. En lo esquemático, la “Tricolor” no varió, optando por el usual 3-5-2, aunque con la dinámica de siempre y con Salcido en la cancha. En tanto, la “Naranja” también mantuvo su idea y jugó con el 3-4-1-2 que utilizó Van Gaal en los partidos anteriores. México disputó el pleito en la mitad del campo, donde tuvo superioridad y generó varias ocasiones de gol, desconcertando al seleccionado europeo. Luego de algunas jugadas interesantes del conjunto de Herrera, los holandeses de acomodaron y el calor hizo el resto hasta estancar el partido. Luego del intervalo, Dos Santos anotó un golazo brutal que fue l principio del fin porque hizo activar a la “Naranja Mecánica”. Así, México cedió y retrocedió para jugar de contragolpe, sirviéndole el trámite a Robben, quien brilló en los últimos minutos. Los cambios beneficiaron a Holanda: el mítico Huntelaar ingresó por Van Persie y cedió un pase que Sneijder supo aprovechar para la igualdad. A los dos minutos, Robben se tiró y el juez compró penal y sentencia definitiva. Quedó demostrado que los de Van Gaal pueden dar vuelta historias complicadas y, del mismo modo, también sufren cuando se desordenan en mitad de cancha.

Alemania 2 – Argelia 1 (Suplementario)
Otros de los grandes en sufrir su pase a cuartos fue Alemania, que jugó de mayor a menor en este Mundial que encuentra paridad en casi todos los continentes. Los argelinos, demostrando enormes cualidades para plantarse en campo rival o jugar de contragolpe fueron un duro rival para el candidato natural que tiene el certamen. En esta ocasión, los alemanes tuvieron posesión del balón y se ubicaron cerca del área de Bohli. Este adelantamiento, producto de la falta de definición, generó espacios a espaldas de los mediocampistas teutones, lo que supieron aprovechar Feghouli y Soudani para complicar los planes de Joachim Löw. De hecho, en más de una oportunidad, Neuer ofició de líbero e impidió que Slimani defina mano a mano. La igualdad en el marcador los transportó al alargue, donde Alemania tuvo superioridad física y futbolística con los cambios. André Schürrle supo abrir la rígida defensa de los “zorros” y simplificó las jugadas que el equipo venía insinuando.  

Costa Rica 1 (5) – Grecia 1 (3)
La gran revelación del Mundial es Costa Rica por quedarse con el “grupo de la muerte” y por haberse clasificado a cuartos de final. Si bien tuvieron que esperar hasta los penales, los centroamericanos fueron más que Grecia porque supieron manejar el balón con criterio y autoridad. Sin embargo, los griegos supieron defenderse y no dejaron que Campbell tenga opciones de gol. Costa Rica pudo marcar recién en la segunda mitad, tras un centro de Bolaños y la definición de cabeza de Ruiz. La expulsión de Duarte cambió los planes y Grecia se animó a atacar con superioridad numérica y mucho ímpetu, bajo la conducción de Karagounis y las proyecciones de Holebas. El desgaste físico se notó en ambos equipos, pero los europeos sacaron fuerzas desde no tenían para sentenciar la igualdad de Sokratis. Costa Rica se abroqueló atrás y aguantó hasta los penales, donde el gran Navas salvó nuevamente el equipo de Pinto.

Bélgica 2 – Estados Unidos 1 (Suplementario)
Apareció Bélgica, aunque tuvo que sufrir hasta el alargue para superar a Estados Unidos, un rival muy complicado para superar por su estructura defensiva. De entrada, fue un duelo dinámico, de ida y vuelta, posiblemente, de los más atractivos de los octavos de final. Los arqueros se lucieron para que las vallas permanezcan invictas, a pesar de las situaciones de Origi y Dempsey. De a poco, los norteamericanos fueron retrocediendo metros y, ante la presión belga, se asentaron atrás para proyectar contragolpes. De este modo, los “diablos rojos” avanzaron en bloque y se desplegaron rápidamente hasta asfixiar al rival, sobre todo desde la izquierda, donde Hazard y De Bruyne se asociaron. En la segunda mitad, se repartieron la tenencia del balón, pero Bélgica insistió con su idea de ser avasallante, transformando a Howard en figura. Los europeos llegaron al alargue con más resto físico y metieron dos goles definitorios, a pesar del descuento final. Por momentos, los “diablos” desarrollaron un juego vertical, rápido y dinámico, aunque despilfarraron varias opciones de gol.