Primera fase: poco fútbol y muchas polémicas

La introducción del VAR resultó una medida demasiado invasiva para la fase inicial del Mundial. Las jugadas polémicas abrumaron y los arbitrajes dejaron mucho que desear. Además, los penales emergieron como "solución" provisoria ante a carencia de un fútbol superador. Poco se habla de tácticas, de juego o de figuras, mientras el "arbitro asistente de video" se adueñó del protagonismo en Rusia 2018. Así y todo, se disputaron los primeros 48 partidos de la Copa y aquí un resumen de lo sucedido grupo por grupo.

Grupo A 
Uruguay y Rusia no tuvieron problemas en avanzar de ronda y en el mano a mano predominó el “charrúa”, que demostró ser un conjunto mejor preparado para la competencia. Con algunos talentos como Denís Chéryshev y Golovin, dispusieron de un sistema europeo básico con un 4-2-3-1. Los locales demolieron a Arabia Saudita con una goleada estruendosa, pero se fueron apagando a medida que los rivales fueron más difíciles. Todo lo contrario sucedió con Uruguay, que mantuvo una línea de juego tradicional (4-4-2), la solidez defensiva habitual y un esquema ofensivo que apuesta al empuje de sus tanques Cavani y Suárez. Egipto prometía mayor combatividad y con Salah disminuido se complicó el panorama. Así y todo, tuvieron algunos momentos de bueno juego en el debut.

Grupo B 
Una semana antes del inicio de la Copa, España y Portugal eran números puestos para octavos de final. Aunque finalmente se clasificaron, las dudas por la salida de Lopetegui rodearon la concentración española. Sin el juego de antaño y con problemas defensivos, el equipo de Fernando Hierro (manager) se adueñó de una zona que culminó siendo bastante difícil. Irán y Marruecos crecieron en los últimos años e incomodaron a los favoritos, pero no les alcanzó porque Cristiano Ronaldo se encargó de regar de goles al grupo. A pesar de la impronta del goleador del Real Madrid, el campeón europeo sintió los puntos perdidos con los “persas” y sufrió más de la cuenta.

Grupo C 
Francia dominó de punta a punta sin deslumbrar. Se apoyó en Pogba y en Kanté para monopolizar su estructura y el juego colectivo, pero le sobró nada y da la impresión que aún no debutó en el Mundial. Dinamarca lo siguió con escaso brillo y pocas ambiciones. Es un rival duro, pero excesivamente defensivo. En tanto, Perú no pudo ganar el partido que necesitaba ante el rival más parejo (Dinamarca) y culminó coronando una salida decorosa contra el débil Australia.

Grupo D 
Croacia cumplió con las expectativas y se quedó con la zona. Fue el equipo mejor armado y más vistoso, producto de una generación de jugadores excelentes y de un sistema muy bien explotado desde hace años. Tiene un nivel de figuras bastante parejo en todas sus líneas y que danzan al compás de Luka Modric. La victoria ante Argentina fue categórica y puso en vilo al planeta entero. El seleccionado de Lio Messi arribó al certamen con más dudas que certezas, no solo por la estrategia a seguir, sino también por el nivel de muchos de sus jugadores. Los milagros de Nigeria –el primero fue cuando venció a Islandia y el segundo el partido en sí- le dieron la llave a la clasificación, con el espíritu resucitado para continuar. 

Grupo E 
Brasil solo se incomodó en el debut, contra un equipo armado y prolijo como Suiza. Ambos avanzaron a octavos de final, imponiéndose ante una debilitada Costa Rica –que no fue siquiera una sombra de 2014- y un conjunto serbio algo complicado. Desde los pies de Neymar y-sobre todo- de Coutinho, los brasileros supieron administrar sus momentos clave de los últimos partidos y ganaron con autoridad. En cuanto a Suiza, demostró algunas similitudes respecto al Mundial pasado, en cuanto al juego y a la reiteración de nombres importantes -sobre todo el pilar del centro del campo formado por Shaqiri, Xhaka, Džemaili y Behrami-, pero no es tan sólido como en aquella edición. 

Grupo F 
El campeón del mundo fue rematado en el grupo de la muerte. A pesar de ser el equipo que más atacó en el torneo, Alemania no fue efectiva y abusó de un método sistemático de presión improductiva. México lo sorprendió en su presentación -con gran un despliegue de Herrera y Lozano- y Corea –sí, Corea- lo eliminó con un increíble triunfo por 2 a 0. Los “Tricolores” jugaron con notable intensidad, aunque lo hicieron de mayor a menor y fueron derrotados por Suecia 3 a 0. Los nórdicos respetan el orden y se animan a cualquiera, aunque no dan garantías cuando la situación es dramática. 

Grupo G 
Con los votos cantados, Inglaterra y Bélgica clasificaron jugando un buen fútbol y desparramando goles. Los “diablos rojos” demostraron ser el mejor equipo de la primera fase, con un juego dinámico, vistoso y eficaz, donde los principales intérpretes son Hazard, Mertens y Witsel. Da la impresión que mejoraron su mecanismo, pero todavía no fueron exigidos por rivales de peso. Inglaterra va en la misma senda, con una nueva generación de futbolistas y un juego menos estructurado que de costumbre. La juventud puede presentarse como un problema en los cruces decisivos de la segunda fase. 

Grupo H 
Otro de los grupos decididos en la última jornada. Colombia tiene problemas por una lesión que arrastra James y con Quintero como compositor superó al difícil Senegal para clasificar. Ante Polonia desplegó su mejor versión, tras la sorpresiva derrota con Japón. Justamente, los nipones pasaron a octavos por dos amonestaciones menos que los africanos. Sin embargo, han sido un equipo sólido y que explotó al máximo la experiencia acumulada de varios futbolistas actuando juntos desde hace años.