10 julio 2021

La ciencia prueba que Messi expuso su mejor versión en la Selección

 

En las últimas semanas, colegas, futbolistas, entrenadores, hinchas e influencers hemos coincidido en que Messi actuó “como nunca antes” en la Selección; tanto dentro como fuera de la cancha. Apreciamos un jugador determinante y un líder de grupo con un perfil más bajo de lo habitual, pero con una influencia notoria en el espíritu de grupo. Posiblemente, varios de esos aspectos no se puedan probar sabiamente, aunque sí encontré datos que ayudan a aclarecer la teoría de su “mejor versión”.

Argentina se consagró campeón de América tras 28 años de frustraciones y lo hizo (por fin) de la mano del mejor jugador del mundo. La presencia de un crack global en la Selección no es novedosa. Por cierto, para muchos, el más grande jugador de todos los tiempos nos acostumbró a esa sumisión devota desde 1977, cuando debutó en el equipo nacional que luego ganaría el Mundial ´78. Esa radiación magnética de Maradona duró 17 años y recaudó un título juvenil -Japón 1979- y el inolvidable Mundial de México ´86. Tras su retiro, el equipo argentino careció de un líder hipnótico durante 10 años; una década donde el representativo juvenil Sub-20 logró, paradójicamente, 3 copas del mundo sin un redentor.

Luego, emergió el sucesor de Diego y con la venida del nuevo salvador nacieron todo tipo de comparaciones, posibles legados, referencias y especulaciones. En la historia de la humanidad, ninguna religión tuvo dos mesías. En todo caso, algunas congregaciones debieron esperar siglos para la aparición de otro liberador, pero el equipo argentino lo halló 10 años después. Un milagro.

La sensación generalizada del proceso con Messi en la Selección estaba destinado al éxito. Como una profecía. Y ahí surgieron los problemas porque se forjó -coactivamente- un ambiente victorioso antes de cada certamen, agudizado por la constelación de estrellas que giraban alrededor de Lionel y que hicieron más trágico cada regreso a casa sin copas; cualquiera de ellas.

A diferencia de Messi, Maradona armó su historia con él mismo como protagonista y fue escrita en la mente de Diego desde -prácticamente- su nacimiento. La fábula se construyó a partir de un temperamento avasallante, con ese espíritu combativo que lo caracterizó y un liderazgo innato que la transformaron en realidad. Lio y Diego demostraron personalidades diferentes; no opuestas, pero sí muy desiguales porque cada uno edificó su vida por un camino distinto del otro, en ambientes contradictorios y en otras épocas. Sin embargo, ambos compartían creencias y solo le rezaban a la pelota: nadie la trató mejor que ellos.

Las derrotas y las finales perdidas con Lio no eran motivos válidos para el escarnio público. En cambio, sí fueron influyentes aquellas expresiones populistas donde la posta de uno pasaba a manos del otro, provocando un dramatismo excesivo en torno al nuevo Diez. Además, el encumbramiento de Messi no era profético ni estaba grabado en futuras e hipotéticas victorias. Pero hubo otras diferencias: así como Maradona siempre supo lo que vendría -por intuición, amor propio o convicción-, a Lio le quisieron escribir su historia por el reflejo del glorioso antecesor. Y resultó una carga innecesaria e incluso antinatural por diversos factores. Hoy, muchos se cruzaron de vereda tras la reciente conquista argentina.

•Antecedentes. Para comprender el contexto es necesario retroceder unas décadas: previo a los mundiales de Argentina ´78 y de México ´86, las posibilidades del triunfo argentino eran efímeras y los equipos no sentían la carga que le enfundaron a Lio. Es más, hasta el ciclo de Menotti el terreno era virgen y existía un halo de esperanzas más que de obligaciones. Posteriormente, tras el rotundo fracaso de España ´82 -donde allí sí se consideró a la Argentina como candidata al “bi” porque reforzó al campeón reinante con Maradona-, desde AFA se decretó otro “borrón y cuenta nueva”. Todo fue distinto y opuesto a lo anterior: con Bilardo se llegó a México sin nafta y bajo un total halo oscurantista y de desconfianza mediática (como si hubiésemos pasado de Durkheim a Marx en apenas cuatro años).

•La comparación: Muerto el rey, viva el rey”. Messi debió asumir un rol que tal vez no sentía o ni creyó justo arrogarse porque el mundo futbolístico así lo hubiese requerido. Hace unos años, escribí que “Messi es cerebro y pies” mientras que “Diego era cerebro, pies y corazón” (SF, 2015). En este momento quisiera ampliar aquella frase y asumir que Messi puede liderar, pero necesitó sentirse líder entre los no líderes como sucedió en la Copa América 2021, donde ya no vive la sombra de su amigo Mascherano, al igual que el resto de los referentes de la selección “fracasada”.

Ahora, vayamos adentrándonos lentamente en la estadística para encontrar algunas respuestas a una de las hipótesis de esta nota. Si bien el dato frío no ofrece contexto ni cuadro de situación, ubica en la órbita de la moderación al exigente clamor popular, hoy totalmente acallado. Tanto Lio como Diego ganaron un Mundial Juvenil. Además, Messi logró el oro Olímpico y Maradona la Copa del Mundo. En cambio, Lio pudo conquistar el ansiado título de América, algo que Diego no pudo.

La Selección había tenido previamente cuatro oportunidades de coronarse en el continente; tres de ellas con Messi: 2007, 2015 y 2016. Las dos últimas definiciones fueron posteriores a la otra gran final perdida en el Mundial de Brasil 2014 contra Alemania. Aún muy presentes en la retina de la triunfalista esfera futbolística, esa trilogía de derrotas consecutivas potenció la renuncia momentánea del jugador rosarino al seleccionado. En la vorágine de aquellas presiones, más la sucesión de Julio Grondona de por medio y las exigencias mediáticas -representadas por el periodismo y por la masa de usuarios de  redes sociales- nada pudo culminar bien en las experiencias de Rusia 2018 y la Copa América de 2019.

La idea de “refundar” la Selección volvió a sincronizarse como sucede ante cada naufragio. Nadie sabe cómo y por qué, pero Leonel Scaloni se hizo cargo de la joya más preciada del fútbol argentino sin haber cursado siquiera para timonel. A pesar de su inexperiencia, el entrenador supo atesorar el desastre de Rusia para comenzar a construir desde las cenizas; una situación cómoda para la AFA, pero también idónea cuando un proceso necesita arrancar desde cero. Esto destrabó el nudo de presiones y de obligaciones asumidas por dos generaciones de notables jugadores y entrenadores de elite que habían chocado el barco repetitivamente porque no supieron identificar la proa de la popa o el babor del estribor y que únicamente ungieron a Messi al control del timón, sin contemplar las necesidades de la tripulación.

Tras el cuadro de situación, volvemos a la Copa América, donde Messi lució diferente respecto a las versiones anteriores. Y me pregunto: ¿brilló o hubo algo más? ¿Jugó diferente? ¿Será por el nuevo plantel? ¿Argentina llegó con otro perfil? La mayoría de las interrogaciones podrían responderse afirmativamente con el argumento que elijan, incluso con otras ideas que aquí no figuran, pero para comprenderlo mejor busqué la forma de respaldar la tesis con datos. Si bien no es una investigación positivista, al menos traté de darle cierto rigor científico a la interpretación de la estadística y así alcanzar conclusiones sostenibles.

Como dijimos, vimos, leímos y escuchamos en diversos medios broadcasting, digitales y de redes (esto incluye a periodistas, influencers, público y usuarios, o lo que podríamos identificar como la “opinión pública futbolística unida”) hay cierta unanimidad en considerar que la actuación de Lionel Messi en toda la Copa América fue la mejor versión que hemos visto desde que juega en la Selección. Esa aseveración se puede evidenciar desde una apreciación futbolístico-empírica, basada en la observación de los hechos, es decir, mirando los partidos recientes de Messi con relación al desempeño del jugador en competiciones anteriores. Eso mismo pretendo verificar, pero desde los números. El astro es el goleador histórico (76) del conjunto nacional y también el de más presencias (151). Aunque le reclamábamos títulos…

Para el estudio, decidí recoger los datos de aquellos campeonatos que se disputaron en determinado tiempo y espacio; esto es Mundiales y Copas América. Me detuve en los valores útiles que un jugador como Messi le aportan al equipo desde el talento y su puesto: goles convertidos, asistencias y promedio de minutos jugados en cada competencia. Además, con esos números identifiqué específicamente aquellos goles y asistencias que determinaron el resultado del partido; es decir, aislando los datos de aquellos partidos donde Argentina ya había definido sus pleitos (por ejemplo, un tercer gol de Messi en una goleada 4-0). En definitiva, alcancé un coeficiente que denomino participación determinante. Pero es más simple la aclaración: la participación determinante de Messi es el índice que refleja la incidencia de Lionel en el resultado de un partido, ya sea con goles y/o asistencias. Repasemos en orden: 

  • El Mundial de Alemania 2006 prácticamente no cuenta en la estadística porque Lio era joven y aún suplente. Allí jugó 3 partidos con un promedio de 40 minutos por juego, con un gol y una asistencia en un mismo encuentro. La PD (participación determinante) fue de 1 sobre 3 partidos. Argentina fue eliminada en cuartos de final. 
  • Un año después, disputó la Copa América de Venezuela, donde jugó todos los partidos con un promedio de 76 minutos por juego y 2 goles anotados. La PD fue de 3 apariciones decisivas en 6 partidos, con una asistencia ganadora (para el 2 a 1) ante Estados Unidos. Argentina cayó contra Brasil en la final de 2007.
  • El Mundial 2010 con Maradona como entrenador generó demasiadas expectativas basadas en un encuentro mitológico entre los dos héroes generacionales. El Diez bis jugó todos los partidos completos con apenas una sola asistencia en toda la competencia. La PD fue de 1 sobre 3 y la Selección cayó en cuartos con Alemania.
  • Al próximo año, nuestro país organizó la Copa América y las esperanzas se renovaron. Lio disputó los 4 partidos completos con 3 asistencias totales, alcanzando una PD de 2 en 4 encuentros. Argentina fue rápidamente eliminada.
  • La Copa del Mundo de Brasil volvió a colocar al seleccionado nacional en lo más alto, a pesar de haber caído en una final muy pareja ante Alemania. Messi jugó los 7 encuentros (86 minutos promedio), más los alargues, anotando 4 goles y 1 asistencia. El registro indica que marcó ante Irán para ganar el pleito y también anotó dos veces contra Nigeria, más la asistencia para el triunfo ante Suiza. Su PD fue de 4 actuaciones categóricas en 7 partidos. Bastante mejor. 
  • Continuando con la serie de finales perdidas, la Copa América de Chile 2015 ofreció una nueva oportunidad de redención. Lionel aportó 1 gol y 3 asistencias, pero la participación determinante fue de 2 en los 6 juegos y no hubo título. Aquellas 3 asistencias ante un Paraguay goleado (6-1) fue su principal aporte antes de caer con Chile.
  • Algo similar ocurrió en la Copa Centenario: Argentina perdió nuevamente en la final ante Chile. ¿Y cómo le fue a Messi? Jugó 5 partidos, con un promedio de 69 minutos en cancha (más un alargue), con 5 goles anotados y 3 asistencias. En USA 2016 la PD de Lionel fue de 3 sobre 5 encuentros, siendo importante en las asistencias clave para derrotar a Venezuela y a EE.UU. Otro buen torneo de Lionel. 
  • Rusia 2018 fue olvidable y con  el equipo eliminado por el campeón. Messi jugó los 4 partidos completos, con un solo gol ante Nigeria y dos asistencias. Su PD fue de 2 sobre 4 encuentros disputados.
  • Al otro año, en la Copa América de Brasil 2019, el crack del Barcelona promedió 80 minutos por partido, con 1 gol, 1 asistencia y 1 expulsión. Su participación determinante fue de 2 sobre los 6 partidos, más un tercer puesto para el equipo.
  • Así llegamos a la Copa América de 2021, con números extraordinarios para Lionel, lo que permite identificar que aquellas apreciaciones sensoriales y “futboleras” sobre la mejor versión de Messi se sustenta en los datos. El camino de Argentina a otra final ante Brasil se sostuvo en rendimientos importantes, tanto individuales como colectivos y, a pesar de los cuestionamientos, las dudas y los altibajos del seleccionado, el rendimiento de Lio fue descomunal: jugó los 7 partidos completos, con 4 goles y 5 asistencias. Esto demuestra una participación determinante de Lio en 5 de los 7 encuentros. El PD más alto de Messi con la Argentina -y casi perfectamente decisivo- sobre cualquier otra competición anterior. Y aquel resbalón en el mano a mano con el arquero brasilero en la final le impidió elevar un punto este coeficiente…

Si bien en cierto que el análisis futbolístico requiere de otros aspectos de apreciación, como la conformación del grupo de jugadores, las sociedades que tenga Lio en el campo, los rivales, su posición en el terreno, la influencia del cuerpo técnico o los diversos momentos personales que puedan atravesar los integrantes de un equipo, resulta evidente que hay factores que han colaborado para concluir que la Selección y este nuevo Messi son diferentes a otras versiones. 

Los compañeros actuales de Lionel pertenecen a una generación que desconoce las derrotas y que no convivió con las viejas presiones. Cualquier referencia menor puede incidir como, por ejemplo, el abandono del entorno “grondonista” en la dirigencia. Todo se puede trasladar al grupo; tanto los aspectos positivos como los negativos. Y en esta Copa América no se detectaron elementos tóxicos. Así vimos a Messi luciendo su impronta de líder terrenal -y no divino-, como un integrante más del plantel, 

En el aspecto estrictamente deportivo, la Selección ha jugado bien, creció futbolísticamente, tiene pinceladas de funcionalidades colectivas interesantes, fortaleció su defensa, emergieron nuevas figuras y, para colmo, se consagró campeona en un proceso avanzado de recuperación, aún con las dudas que a veces revela un entrenador titubeante. Este ya no es un equipo en ruinas y Messi, a pesar de las mochilas que le intentaron imponer, solo buscó encausar su historia y la del Seleccionado. Crean o no crean en él. Y lo logró…

SF

PD: los términos "ciencia" o "científico" se utilizaron para imprimirle rigurosidad al estudio (no se me ofendan los académicos).

12 octubre 2020

Europa: ¿el único objetivo del futbolista?


El debut en primera división es un paso más en la vida del jugador de fútbol; ya no es un sueño, sino el engranaje de un proceso natural. Vestir la camiseta de la selección Argentina es un factor de proyección seductora para introducirse en el mercado, pero afronta el ineludible compromiso de jugar "para ganar" un Mundial o la Copa América; algo que no todos pudieron sobrellevar. Por lo tanto, el máximo deseo de un futbolista es actuar en un equipo de Europa -transferencia millonaria mediante- y jugar la Champions, el torneo "marketinero" que bajo las vibraciones del himno de Tony Britten enardece a los televidentes.

¿Desde cuándo  y por qué? Desde hace algunas décadas, formamos parte de una sociedad globalizada, la que nos seduce desde la conectividad y donde las experiencias sensoriales no son vividas, sino transmitidas; un universo de usuarios que nos transportan sobre una marea de datos para hacernos creer que la vida es lo que sucede en las redes sociales, en lo que nos muestra Netflix o en los desafíos que nos propone un juego de PlayStation.

La espectacularidad de los eventos deportivos más trascendentes, con sus shows de apertura y cierre, las premiaciones y los recitales -con juegos de luces, drones, fuegos artificiales y efectos hollywoodenses- ofrecen un marco único para hechizar al televidente y a todo deportista amateur. Además, las cifras disponibles para el reparto de las ganancias entre los competidores -en dólares o euros-  y la posibilidad de acceder al prestigioso paraíso de las celebridades, son algunas de las nuevas prioridades de los futuros profesionales.

Cuando los medios de comunicación broadcasting -radio, periódicos, TV- dominaban la esfera social, los pequeños futbolistas fantaseaban con un reportaje en los programas del "Gordo" Muñoz o de Victor Hugo Morales, con aparecer en Fútbol de Primera y decir "muevo yo, Mauro..." o con eternizar una foto y su apellido en las páginas de los diarios. En aquellos tiempos, muy pocos profesionales militaban -y triunfaban- en Europa; participar de la Copa Libertadores era como viajar a otra galaxia, y se transmitían por televisión solo dos partidos del fútbol local por semana. Nada más. De modo que, para enterarte de lo que sucedía con Kempes o con Ardiles en el viejo continente –por ejemplo- había que esperar algún reportaje en El Gráfico. 

"Esperar". Una palabra clave para comprender el mundo de ayer y el de hoy, donde la espera está determinada por segundos, mientras que hace 30 años -o más- las expectativas eran regidas por la llegada de una carta al buzón de tu casa, por un llamado telefónico, en sintonizar Fútbol de Primera los domingos, poder escuchar una tira deportiva en radio o en ir a comprar El Gráfico los martes a la mañana. Así, la semana era una construcción de tiempos con espacios; con rutinas, claro, pero también eran momentos de espontaneidad, donde el fútbol parecía una experiencia compartida sin distancias: a la pelota se jugaba en terrenos baldíos o en plazas, las figuritas de tus ídolos se ganaban en el patio de la escuela, mientras las discusiones de los partidos se daban en la fábrica, en la oficina, en el café y en la vereda. Hoy, algunas prácticas todavía se sostienen en aquellos campos sociales reales, en los cuales el juego sigue siendo el principal hábito de aspiración para el deportista del mañana.

Sin embargo, en esta época globalizada, las relaciones sociales se expandieron hacia una tercera dimensión, donde la experiencia además es virtual. Precisamente, la hiperconectividad redujo las medidas de tiempo y espacio: las noticias ya no se "esperan" -como el correo o el programa de TV-, sino que "te llegan" a la velocidad de la luz. La actual era de la "ansiedad" aceleró los períodos del deseo, aunque liberó a la adolescencia hasta eternizarla y convertirla en la etapa más dilatada del ser humano.

El fútbol -como todo lo virtualizado- es percibido mediante diversos dispositivos, plataformas y medios, de manera transmedial, siendo la comunicación la fuente principal de aquellas experiencias que se invaden constantemente desde un discurso hacia otro. El fútbol se practica en las plazas, en los clubes, en los terrenos y en las canchas, pero también se "juega" en la PlayStation o en la Xbox, y se mira por televisión, en YouTube o en cualquier herramienta digital. No obstante, la oferta del juego virtual y de la observación desde las pantallas son infinitas e irresistibles: en la PlayStation podés ganar interpretando a Messi o a Cristiano, mientras que los shows desplegados en los eventos televisados no se ven en las canchas del fútbol argentino.

Una práctica nacional devaluada por diversos motivos que obedecen -sobre todo- a una problemática organizativa y de identificaciones fallidas. El "ganar a toda costa" empoderó a la victoria como única situación posible. El campeón se lleva todo, hasta la popularidad: cosechar seguidores y sumar "me gusta" es factor de aceptación. En el fútbol, los títulos obtenidos garantizan aquella misma valoración mediática, pero en el terreno de juego. Ya no se pregunta "¿de qué sos hincha?" sino "¿sos de River o de Boca?". En los últimos años, Boca y River acumularon la mayoría de los títulos en disputa, tanto locales como internacionales, elevando el Superclásico hasta el ámbito continental. Se trata de una rivalidad global, no local, y esa proyección se cristalizó como un propósito natural. Ideal para el show-business.  

El entretenimiento puede más y la tecnología ayuda a esparcirlo por todo el planeta. La NBA tiene mayor rating que la Liga Nacional de Básquet, un Mundial de Fútbol paraliza al país, la Copa Libertadores es la "única" obsesión y ya no alcanzan los campeonatos locales para garantizar el éxito. El modelo "Champions League" y los sucesos que ofrecen los Juegos Olímpicos fueron dominando las pantallas, seduciendo a los televidentes y a los jugadores de “la Play”. Lo mismo sucede con la Fórmula Uno, la NFL o las ligas continentales de cualquier deporte. Todo apunta al deporte global. 

La perspectiva se agudizó con las redes sociales, que le imprimieron a los usuarios un sentido de pertenencia trivial, donde solo los "influencers" y las celebridades –más que nada de rango internacional- emergen como modelos a seguir y –en consecuencia- a imitar. Por eso, lo local es demasiado terrenal y "queda chico", "no alcanza". Lo global "es lo que va" porque el mundo conocido se expandió desde la calle de tierra -donde pateábamos la pelota- hasta el Estadio de Wembley o el Bernabeu. El hombre ya no contempla únicamente su entorno físico y busca traspasar nuevas fronteras, influenciado por las tecnologías dominantes. Las luces, el dinero y la fama son las claves del éxito real y virtual. Hace unas décadas, Europa era un sueño prácticamente inalcanzable, pero hoy es “él” objetivo de todo futbolista. Eso sí: lo más rápido posible...


01 junio 2019

Las cábalas en el fútbol argentino (una historia de fortunas)

Por Santiago Figueredo

En el ambiente futbolístico se considera que las instancias que definen un partido están subordinadas a una serie de argumentos –en general- deportivos: Por un lado están los valores tácticos y estratégicos; paralelamente, las cuestiones técnicas y los talentos de los jugadores; pero también aparecen las decisiones de los árbitros y las virtudes que oponen los rivales. Sin embargo, hay otro factor importante y que muchos destacan: la suerte.

En este sentido, se cree que existen jugadas perfectamente determinadas por el azar, como por ejemplo, la típica acción de gol donde: a) una pelota pega en el palo y sale despedida, o b) ante la misma situación, el balón pega en el poste y entra al arco.

En el mundo del fútbol, las cábalas son significativas en la preparación espiritual de un partido. Todos, absolutamente todos los protagonistas realizan actividades cabalísticas. Utileros, cuerpos técnicos, jugadores, dirigentes e hinchas están a disposición del rito. Mientras algunos adoptan formas redundantes con determinadas prácticas, otros son abducidos por la mística de los objetos. No obstante, existen quienes conservan sus creencias por miedo a que surjan resultados adversos si abandonan el culto. En caso de suceder la catástrofe, los rituales serán modificados, pero no se abandonan. Así, con la cábala, el deportista se siente un poco más seguro y también cree que espanta las fatalidades.

El misticismo está tan arraigado en los clubes que son frecuentes todo tipo “ceremonias”. En algunas oportunidades, los “cancheros” (quienes preservan el césped de la cancha), utileros y empleados apelan al esoterismo y –por ejemplo- convocan a los “chamanes” para que ahuyenten las malas ondas, ya sea enterrando algunos elementos energéticos cerca de los arcos o “bautizando” determinados sectores del campo de juego. Estos hechiceros también realizan “gualichos” en los vestuarios de los equipos visitantes para inyectarlos con energías negativas.

Otra situación habitual en los clubes sucede cuando los socios o hinchas tienen como designio previo de muerte que sus cenizas sean esparcidas en la cancha.  Ahora bien, esto no siempre es permitido por las autoridades -bajo supervisión de “cancheros”, entrenadores y utileros- porque muchas veces su implementación está relacionada con el rumbo deportivo del equipo.

BILARDO, EL GURÚ
El director técnico Carlos Bilardo fue un acérrimo practicante religioso de las cábalas y cultivó esos credos desde su amado Estudiantes de La Plata. El entrenador arrastra supersticiones desde la década del ’60, cuando era jugador del “Pincha”, pero multiplicó los hábitos incluso antes de dirigir al seleccionado. Su obsesiva personalidad contagió al equipo nacional y con el éxito alcanzado en México ’86 acaparó discípulos a todo nivel.

En aquel Mundial, las cábalas que utilizaba la Selección se resguardaban adentro del búnker albiceleste porque –evidentemente- no era un tema relevante para los corresponsales, sobre todo porque la actuación de Argentina fue excelente –logró el título- y Maradona se consagró como el mejor del planeta. Además, la mayoría de los enviados pertenecían a medios gráficos (diarios y revistas) y todavía no existían las transmisiones en directo desde los entrenamientos o las concentraciones. La televisión tampoco despachó periodistas a cubrir el evento y los relatos en vivo se hacían desde Buenos Aires. Asimismo, el soporte tecnológico para el trabajo de la prensa aún era rudimentario: el fax, el video y los enlaces en vivo aún estaban en pañales. (1)

En la Copa del Mundo de Italia ‘90 la situación fue diferente, básicamente, por cuatro motivos: en primer lugar, los corresponsales ya estaban al tanto de las tradiciones del ’86; en segundo orden, el aspecto tecnológico amplió los servicios de comunicación y la privatización de los canales fomentó la competencia; relacionado con lo anterior, emisoras de radio y televisión enviaron a Europa gran cantidad de reporteros para cubrir los partidos y los entrenamientos, algo que no había ocurrido cuatro años antes en México; y por último, el conjunto nacional transitó el certamen “pariendo” cada partido.

Los malos desempeños de Argentina en Italia- generaron que la sumisión hacia la suerte –y hacia las cábalas- fuese incondicional. El desarrollo de cada partido era atribuido a la buena fortuna, convalidando y reafirmando la tendencia de los rituales. Los medios se hicieron eco y los periodistas adoptaron ejercicios supersticiosos, algo que trascendió al público en general. De este modo, las prácticas se naturalizaron cuando el culto pasó del vestuario hasta los televisores. (2)

En México ’86 se emplearon tantas cábalas como en Italia ’90: los entrenamientos eran realizados a una hora determinada y con una rutina similar; los viajes se efectuaban en un único micro; se escuchaban siempre las mismas canciones una y otra vez; se armaba una cronología de comidas según los resultados obtenidos; todos debían sentarse en los mismos asientos (en el banco de suplentes, en las comidas, en el micro); hacían sonar el teléfono del vestuario porque en el primer partido hubo un llamado real que “determinó” la suerte de aquel triunfo; organizaban amistosos con idénticos rivales; colocaban un caramelo en el centro de la cancha; se impuso cómo debían salir los jugadores al campo de juego; etc., etc., etc...

MENOTTISTAS, AL ATAQUE
En los ’70, se propagaron diversas actividades cabalísticas en casi todos los clubes. Incluso el Huracán del 1973 de César Luis Menotti. El “Bilardismo” y el “Menottismo” fue la grieta que dividió la filosofía futbolera durante décadas, pero ambos quedaron atrapados en las cábalas. El entrenador del “Globo” era César Luis Menotti también era adepto a algunos vicios esotéricos. Unos años más tarde, en el Mundial ‘78, donde Argentina se coronó,  fue famosa la anécdota del director técnico con respecto al bigote de Mario Kempes y la “orden” para afeitar al goleador. (3) (4)

Entre los jugadores emblemáticos de Huracán campeón emergía Alfio “Coco” Basile, un entusiasta practicante en la reiteración de gestos y costumbres paganas. Su gran amigo del fútbol es Reinaldo Merlo, con quien trabajó en la Selección de los ’90, y juntos acumularon hábitos cabalísticos memorables. Los “cuernitos” de “Mostaza” Merlo quebraron la racha de Racing en 2001 para ganar un torneo local después de 35 años, mientras que Basile reclamaba que le tirasen talco sobre su hombro cada vez que Boca anotaba un gol, producto de una situación idéntica tras un festejo anterior igualmente exitoso. (5)

PRÁCTICAS HABITUALES
El sector de la cancha donde se profesan e impulsan las principales cábalas es, indudablemente, el banco de suplentes, donde: a) Los jugadores suplentes y el cuerpo técnico deben mantener siempre el lugar de sus asientos; b) Nunca debe faltar una o varias imágenes religiosas acompañando al plantel; c) Es común el uso de “cuernitos” o un “cruce de dedos” ante una acción de ataque del contrincante; y d) En los últimos tiempos, los protagonistas adoptaron decir en voz baja la palabra “Quiricocho” para evitar un gol contrario…

¿QUIÉN ERA QUIRICOCHO?
El mismo Bilardo contó que ese era el apodo de un joven hincha de Estudiantes de La Plata que acompañaba de cerca al conjunto que dirigía Osvaldo Zubeldía en los ‘60. En ese entonces, Bilardo era jugador y “Quiricocho” fue la cábala del equipo durante la obtención del primer título del “Pincha” en 1967. (6)

Luego, surgió otra versión que decía que “Quiricocho” era “mufa” y, a raíz de esa creencia, lo mandaban a recibir a la delegación del rival de turno para esparcir su “desgracia”. La costumbre de mencionar a  “Quiricocho” en los bancos de suplentes fue transmitida por los ex jugadores de aquella Selección de Bilardo cuando fueron entrenadores. Así lo confesaron algunos integrantes del plantel de Argentina que disputaron el Mundial de Brasil 2014, luego de ganar la serie de penales ante Holanda, bajo las órdenes de Alejandro Sabella, quien fuera dirigido por Bilardo cuando jugaba en Estudiantes de los años ‘80. 
SF. 1 de julio de 2019

Referencias Bibliográficas:
(1) Daniel Arcucci, daniarcucci.com, “La vida es eso que pasa entre Mundial y Mundial” (2018)
(2) Alejandro Frigerio, “La magia a través de los medios de comunicación” (1996)
(3) El Gráfico, “1973. Jugar bien, ser amigos, creer en las cábalas” (2019)
(4) La Vanguardia, “A 4 días: La cábala del bigote y los goles de Mario Kempes” (2018)
(5) Viapais.com.ar, “Coco Basile: “Los jugadores que yo dirigía eran de una estirpe diferente” (2019)
(6) Unmetroadelantado.com.ar, “¡Quiricocho!” (2013)

20 diciembre 2018

Historia: las 118 promociones del fútbol argentino


Se implementaron hace 20 años y se eliminaron en 2012. Ahora, de un día para el otro, la AFA volvió a reactivar la promoción para el certamen de la SuperLiga contra un equipo de la Primera Nacional, en reemplazo de un tercer descenso directo. La medida irregular e insólita -por instruirla inmediatamente para el torneo en curso- trae muchos recuerdos de aquellos duelos apasionantes. Por ello, te repaso las 118 definiciones de promoción que se disputaron en el fútbol argentino desde 1999/2000, incluyendo los partidos de Primera División y todo el Ascenso hasta el Torneo Federal, donde se lograron 44 ascensos. 

Primera División-B Nacional
1999/2000: Belgrano vs. Quilmes (1-3 y 3-1): Belgrano mantuvo la categoría (VD).
1999/2000: Instituto vs. Almagro (0-1 y 1-1): Almagro ascendió a Primera (*).
2000/2001: Belgrano vs. Quilmes (0-1 y 1-0): Belgrano mantuvo la categoría (VD).
2000/2001: Argentinos vs. Instituto (0-0 y 1-1): Argentinos mantuvo la categoría (VD).
2001/2002: Lanús vs. Huracán-TA (2-1 y 1-1): Lanús mantuvo la categoría.
2001/2002: Unión vs. Gimnasia-ER (1-3 y 3-0): Unión mantuvo la categoría.
2002/2003: Chicago vs. Argentinos (1-0 y 2-0): Chicago mantuvo la categoría.
2002/2003: Talleres vs. San Martín-M (1-0 y 1-0): Talleres mantuvo la categoría.
2003/2004: Atl. Rafaela vs. Huracán-TA (1-2 y 2-3): Huracán-TA ascendió a Primera (*).
2003/2004: Talleres vs. Argentinos (1-2 y 1-2): Argentinos ascendió a Primera (*).
2004/2005: Argentinos vs. Atl. Rafaela (1-2 y 3-0): Argentinos mantuvo la categoría.
2004/2005: Instituto vs. Huracán (2-1 y 1-0): Instituto mantuvo la categoría.
2005/2006: Argentinos vs. Huracán (1-1 y 2-2): Argentinos mantuvo la categoría (VD).
2005/2006: Olimpo vs. Belgrano (1-2 y 1-2): Belgrano ascendió a Primera (*).
2006/2007: Godoy Cruz vs. Huracán (0-2 y 2-3): Huracán ascendió a Primera (*).
2006/2007: Chicago vs. Tigre (0-1 y 1-2): Tigre ascendió a Primera (*).
2007/2008: Racing vs. Belgrano (1-1 y 1-0): Racing mantuvo la categoría.
2007/2008: Gimnasia-J vs. Unión (1-1 y 1-0): Gimnasia-J mantuvo la categoría.
2008/2009: Gimnasia-LP vs. Atl. Rafaela (0-3 y 3-0): Gimnasia-LP mantuvo la categoría (VD).
2008/2009: R. Central vs. Belgrano (1-0 y 1-1): R. Central mantuvo la categoría.
2009/2010: Gimnasia-LP vs. Atl. Rafaela (0-1 y 3-1): Gimnasia-LP mantuvo la categoría.
2009/2010: R. Central vs. All Boys (1-1 y 0-3): All Boys ascendió a Primera (*).
2010/2011: River vs. Belgrano (1-2 y 0-1): Belgrano ascendió a Primera (*).
2010/2011: Gimnasia-LP vs. San Martin-SJ (1-1 y 0-1): San Martín-SJ ascendió a Primera (*).
2011/2012: San Martin-SJ vs. R. Central (0-0 y 0-0): San Martín-SJ mantuvo la categoría.
2011/2012: San Lorenzo – Instituto (2-0 y 1-1): San Lorenzo mantuvo la categoría.
Datos 1ªA-BN:
-Series disputadas: 26.
-Ascensos logrados: 9.
-Mantención de la categoría: 17.
-Se mantuvieron por ventaja deportiva: 6.

B Nacional-Primera B
2002/2003: El Porvenir vs. All Boys (1-1 y 1-1): El Porvenir mantuvo la categoría (VD).
2003/2004: Unión vs. Tristán Suárez (1-1 y 3-1): Unión mantuvo la categoría.
2004/2005: Chacarita vs. Platense (1-1 y 1-1): Chacarita mantuvo la categoría (VD).
2005/2006: Defensa y Justicia vs. Dep. Morón (1-1 y 3-3): Defensa y J. mantuvo la categoría (VD).
2006/2007: Ferro vs. Estudiantes (0-0 y 1-1): Ferro mantuvo la categoría (VD).
2007/2008: Chicago vs. Los Andes (0-1 y 0-2): Los Andes ascendió a la B Nacional (*).
2008/2009: Los Andes vs. Dep. Merlo (0-1 y 0-1): Dep. Merlo ascendió a la B Nacional (*).
2009/2010: Dep. Merlo vs. Sarmiento (1-0 y 1-0): Dep. Merlo mantuvo la categoría.
2010/2011: Ind. Rivadavia vs. Defensores (0-2 y 2-0): Ind. Rivadavia mantuvo la categoría (VD).
2011/2012: Chicago vs. Chacarita (1-0 y 1-1): Chicago ascendió a la B Nacional (*).
Datos BN-PB:
-Series disputadas: 10.
-Ascensos logrados: 3.
-Mantención de la categoría: 7.
-Se mantuvieron por ventaja deportiva: 5.

B Nacional-Argentino A
2002/2003: CAI vs. Racing-CBA (1-1 y 3-2): CAI mantuvo la categoría.
2003/2004: CAI vs. Atl. Tucumán (1-0 y 0-1): CAI mantuvo la categoría (VD).
2004/2005: Racing-CBA vs. Aldosivi (0-1 y 2-3): Aldosivi ascendió a la B Nacional (*).
2005/2006: San Martín-M vs. San Martín-T (0-1 y 0-0): San Martín-T ascendió a la B Nacional (*).
2006/2007: Ben Hur vs. G.Brown-PM (1-0 y 3-0): Ben Hur mantuvo la categoría.
2007/2008: Talleres vs. Racing-CBA (2-1 y 1-1): Talleres mantuvo la categoría.
2008/2009: CAI vs. Patronato (2-0 y 3-1): CAI mantuvo la categoría.
2009/2010: CAI vs. Santamarina (2-2 y 5-0): CAI mantuvo la categoría.
2010/2011: San Martín-T vs. Desamparados (1-1 y 0-1): Desamparados ascendió a la BN (*).
2011/2012: Crucero del Norte vs. G.Brown-PM (0-0 y 1-0): Crucero del Norte ascendió a la BN (*).
Datos BN-AA:
-Series disputadas: 10.
-Ascensos logrados: 4.
-Mantención de la categoría: 6.
-Se mantuvieron por ventaja deportiva: 1

Argentino A-Argentino B
2000/2001: Estudiantes-RC vs. Gral. Belgrano-SR (0-1 y 3-1): Estudiantes-RC ascendió al AA (*).
2000/2001: Huracán-C vs. Talleres-P (3-1 y 0-2): Huracán-C mantuvo la categoría (5-4 x penales).
2001/2002: Cipolletti vs. Bella Vista (1-2 y 2-1): Cipolletti mantuvo la categoría (5-4 x penales).
2001/2002: Gimnasia y Tiro vs. Atl. San Cristóbal (1-2 y 3-1): Gimnasia y Tiro mantuvo a categoría.
2002/2003: Unión-S vs. Juv. Alianza (5-0 y 1-2): Unión-S ascendió al Argentino A (*).
2002/2003: Gimnasia-M vs. Independiente-VO (3-1 y 1-2): Gimnasia-M ascendió al Argentino A (*).
2003/2004: Gimnasia y Tiro vs. Alumni-VM (1-1 y 2-1): Gimnasia y Tiro mantuvo la categoría.
2003/2004: Ros. Pto. Belgrano vs. 13 de Junio (3-0 y 0-1): Ros. Pto. Belgrano ascendió al AA (*).
2004/2005: Ind. Rivadavia vs. Juventud-P (1-0 y 3-0): Ind. Rivadavia mantuvo la categoría.
2004/2005: Gimnasia-CdU vs. R. Arroyo Seco (1-0 [0-3]- y 0-0): Gimnasia-CdU mantuvo la categoría.
2005/2006: Rivadavia-L vs. Racing-O (1-0 y 1-1): Rivadavia-L ascendió al Argentino A (*).
2005/2006: R. Arroyo Seco vs. Atl. Candelaria (4-0 y 0-2): R. Arroyo Seco ascendió al AA (*).
2005/2006: Alumni-VM vs. Gral. Paz Jrs. (5-0 y 0-2): Alumni-VM ascendió al Argentino A (*).
2006/2007: Juventud-P vs. Racing-O (1-1 y 2-0): Juventud-P mantuvo la categoría.
2006/2007: Talleres-P vs. Ctral. Córdoba-S (1-0 y 1-1): Talleres-P mantuvo la categoría.
2006/2007: Desamparados vs. D. Maipú (0-0 y 2-2): Desamparados mantuvo la categoría (VD).
2007/2008: Alvarado vs. La Plata FC (3-0 y 1-2): Alvarado ascendió al Argentino A (*).
2007/2008: Ctral. Córdoba-S vs. Luján de Cuyo (4-0 y 1-1): Ctral. Córdoba-S ascendió al AA (*).
2008/2009: Crucero del Norte vs. Alvarado (1-0 y 0-0): Crucero del Norte ascendió al AA (*).
2008/2009: Sp. Belgrano vs. Gimnasia-M (2-1 y 2-0): Sp. Belgrano ascendió al Argentino A (*). 
2009/2010: Alumni-VM vs. Unión-VK (0-0 y 3-0): Alumni-VM mantuvo la categoría.
2009/2010: Villa Mitre vs. La Emilia (0-0 y 0-0): Villa Mitre mantuvo la categoría (VD).
2010/2011: Alumni-VM vs. Dep. Roca (3-0 y 2-3): Alumni-VM mantuvo la categoría.
2010/2011: Def. Belgrano-VR vs Estudiantes-RC (2-0 y 1-0): Def. Belgrano-VR ascendió al AA (*).
2011/2012: Alumni-VM vs. Dep. Roca (2-2 y 1-1): Alumni-VM mantuvo la categoría (VD).
2011/2012: San Jorge-T vs. CAI (0-1 y 3-1): San Jorge-T ascendió al Argentino A (*).
Datos AA-AB:
-Series disputadas: 26.
-Ascensos logrados: 13.
-Mantención de la categoría: 13.
-Se mantuvieron por ventaja deportiva: 3.

Primera B-Primera C
2002/2003: Atlanta vs. Argentino-M (2-1 y 0-0): Atlanta mantuvo la categoría.
2003/2004: Talleres-RE vs. Barracas (3-0 y 2-0): Talleres-RE mantuvo la categoría.
2004/2005: Cambaceres vs. Dep. Merlo (0-0 y 1-0): Cambaceres mantuvo la categoría.
2005/2006: Cambaceres vs. Excursionistas (0-1 y 3-1): Cambaceres mantuvo la categoría.
2006/2007: Cambaceres vs. Argentino-R (1-2 y 1-0): Cambaceres mantuvo la categoría (VD).
2007/2008: San Telmo vs. Barracas (3-2 y 0-1): San Telmo mantuvo la categoría (VD).
2008/2009: San Telmo vs. Berazategui (0-0 y 0-0): San Telmo mantuvo la categoría (VD).
2009/2010: Almagro vs. Talleres-RE (3-0 y 1-0): Almagro mantuvo la categoría.
2010/2011: Los Andes vs. Central Córdoba (1-0 y 1-0): Los Andes mantuvo la categoría.
2011/2012: Central Córdoba vs. Italiano (1-1 y 2-0): Central Córdoba ascendió a la Primera B (*).
Datos PB-PC:
-Series disputadas: 10.
-Ascensos logrados: 1.
-Mantención de la categoría: 9.
-Se mantuvieron por ventaja deportiva: 3

Primera C-Primera D
2002/2003: Liniers vs. Vic. Arenas (1-2 y 2-1); Liniers mantuvo la categoría (VD).
2003/2004: Ituzaingo vs. Fénix (0-1 y 1-0); Ituzaingo mantuvo la categoría (VD).
2004/2005: San Miguel vs. Liniers (1-2 y 4-1); San Miguel mantuvo la categoría.
2005/2006: Villa San Carlos vs. Alem (1-1 y 1-1); Villa San Carlos mantuvo la categoría (VD).
2006/2007: San Miguel vs. Berazategui (3-3 y 3-3); San Miguel mantuvo la categoría (VD).
2007/2008: San Martín vs. Berazategui (2-3 y 0-0); Berazategui ascendió a Primera C (*).
2008/2009: Defensores U. vs. Dep. Riestra (2-3 y 1-0); Defensores U. mantuvo la categoría (VD).
2009/2010: Argentino-R vs. Liniers (1-3 y 1-0); Liniers ascendió a Primera C (*).
2010/2011: Sacachispas vs. Atlas (0-0 y 1-1); Sacachispas mantuvo la categoría (VD).
2011/2012: Luján vs. Argentino (Q) (0-1 y 3-1): Luján mantuvo la categoría.
Datos PC-PD:
-Series disputadas: 10.
-Ascensos logrados: 2.
-Mantención de la categoría: 8.
-Se mantuvieron por ventaja deportiva: 6.

Argentino B-Torneo del Interior
2004/2005: Crucero del Norte vs. Indep.-LR (1-1 y 1-1). Crucero del Norte ascendió a Federal B –por penales 2 a 1- (*).
2004/2005: Ctral. Córdoba-S vs. Independencia-GC (4-0 y 3-1). Ctral. Córdoba-S mantuvo la categoría. 
2005/2006: Bella Vista vs. Centenario (2-0 y 1-2). Bella Vista ascendió al Federal B (*).
2005/2006: Juventud Alianza vs. San Fernando (1-0 y 0-1). Juventud Alianza mantuvo la categoría (VD).
2005/2006: Sarmiento-R vs. Tiro Federal-M (1-0 y 2-1). Sarmiento-R mantuvo la categoría.
2006/2007: Def. de Salto vs. Sp. Las Parejas (1-1 y 3-1). Def. de Salto ascendió al Argentino B (*).
2006/2007: Dep. Coreano vs. Unión-MDP (1-0 y 2-1). Dep. Coreano mantuvo la categoría. 
2006/2007: Atl. Famaillá vs. Sarmiento-R (2-2 y 1-0). Atl. Famaillá ascendió al Argentino B (*).
2006/2007: Tres Algarrobos vs. Huracán-CR (1-0 y 2-1). Tres Algarrobos ascendió al Argentino B (*).
2006/2007: Gimnasia y Tiro vs. Argentino-M (2-2 y 1-0). Gimnasia y Tiro mantuvo la categoría. 
2006/2007: Colegiales-Cdia. vs. Atl. Uruguay (3-0 y 2-2). Colegiales-Cdia. ascendió al Argentino B (*). 
2007/2008: Unión-MDP vs. Gimnasia-SF (3-1 y 1-2). Unión-MDP ascendió al Argentino B (*).
2007/2008: Trinidad-SJ vs. Salto Grande (0-0 y 4-0). Trinidad-SJ mantuvo la categoría.
2007/2008: Sol de América vs. Sp. Las Parejas (1-2 y 1-0). Sol de América mantuvo la categoría (VD).
2008/2009: Boca-RG vs. Racing-T (2-0 y 1-2). Boca-RG ascendió al Argentino B (*).
2008/2009: Sporting-PA vs. Defensores-F (0-1 y 4-2). Sporting-PA mantuvo la categoría.
2008/2009: Luján de Cuyo vs. Atl. San Jorge (0-2 y 5-2). Luján de Cuyo mantuvo la categoría.
2009/2010: Independiente-T vs. Ferro-GP (3-0 y 3-1). Independiente-T mantuvo la categoría.
2009/2010: Atl. Paraná vs. Def. de Salto (2-1 y 3-2). Atl. Paraná ascendió al Argentino B (*).
2009/2010: Altos Hornos vs. R. Arroyo Seco (2-1 y 2-0). Altos Hornos ascendió al Argentino B (*).
2010/2011: Cruz del Sur vs. San Jorge-T (2-3 y 3-1). Cruz del Sur mantuvo la categoría.
2010/2011: Jorge Newbery-VT vs. Atl. Famaillá (3-0 y 1-0). Jorge Newbery-VT ascendió al Argentino B (*).
2010/2011: Atl. Concepción vs. Alvear-FC (0-0 y 1-1). Atl. Concepción mantuvo la categoría (VD).
2011/2012: Racing-T vs. Dep. Aguilares (3-2 y 3-0). Racing-T mantuvo la categoría. 
2011/2012: Independiente-N vs. Teniente Origone-Cba. (2-1 y 1-0) Independiente-N ascendió al Argentino B (*).
2011/2012: J. Gibson Brown vs. River de Embarcación (1-1 y 4-3). J. Gibson Brown mantuvo la categoría.
Datos AB-TI: 
-Series disputadas: 26.
-Ascensos logrados: 12. 
-Mantención de la categoría: 14.
-Se mantuvieron por ventaja deportiva: 3.

Totales
Suma de todas las divisiones, desde 1999 hasta 2012:
-Series disputadas: 118.
-Ascensos logrados: 44. 
-Mantención de la categoría: 74.
-Se mantuvieron por ventaja deportiva: 26.

Referencias:
(*) Promoción y ascenso del equipo de categoría inferior.
(VD) Mantuvo la permanencia con la ventaja deportiva.


13 julio 2018

Francia y Croacia: una final plagada de talentos



Es un Mundial de locos. Francia acabó con el sueño belga y Croacia eliminó a Inglaterra en tiempo suplementario. Las jugadas con pelota parada definen los partidos y las sorpresas continúan a la orden del día. Será una definición inédita porque los ex yugoslavos jamás habían jugado una final mundialista. 

Francia 1-0 Bélgica
Bélgica fue el equipo de mejor juego asociado de la Copa, pero no pudo destrabar la telaraña defensiva francesa. "Les Bleus" marcaron el único gol del encuentro con una jugada del laboratorio y luego priorizaron atesorar el premio hasta el final. Entre méritos y estilos, esa combinación en el seleccionado de Deschamps es relativa porque a Francia no le interesa demostrar cuestiones estéticas en el camino hacia el resultado. 
El plantel franco está minado de jugadores de gran calidad técnica que son capaces de leer cualquier estrategia propuesta  y llevan adelante su proyecto sin salirse demasiado del libreto. Eso no escapa a las demostraciones de talento que Francia ha desplegado en todo el certamen. Así, el conjunto galo se adapta a las circunstancias y desarrolla su juego con un mix de propuestas: cuando puede domina el balón y si tiene que contragolpear lo hace sin tapujos.
En tanto, "Los Diablos Rojos" se adueñaron de la pelota sin éxito porque no pudieron perforar el área de Lloris con varias jugadas certeras de peligro. De hecho, Francia generó el triple de remates al arco que Bélgica, que demostró una mayor eficacia desplegando sus ataques de contra por el espacio que les concedieron sus anteriores rivales. Por ello, fracasaron luego del gol de Umtiti porque se vieron obligados a empatar con Francia replegado. 

Croacia 2-1 Inglaterra
Por su parte, Croacia renació como el ave fénix, una y otra vez. En todos los duelos de la segunda fase, los croatas comenzaron perdiendo por un gol y culminaron forzando tiempos extra y definiciones por penales. Los factores psicológicos y espirituales fueron armas poderosas, pero también demostraron fortalezas futbolísticas surgidas de las cualidades técnicas de sus integrantes. Más allá de los proyectos, tácticas y estrategias, la esencia de este deporte siempre corre por las venas de los jugadores. Ellos son los que construyen las historias y, saber aprovechar esas características para armar un equipo, es el segundo valor en importancia de este seleccionado.
Inglaterra era el favorito, sobre todo porque demostró solidez, efectividad y decisión. Esos argumentos se mantuvieron ante los croatas, pero jugaron sin espíritu -o, al menos, con uno disminuido- y fueron doblegados en el alargue porque se acomodaron en el sillón del confort. Justamente, lo opuesto a la actitud demostrada por Croacia, que jamás claudicó.

Francia
Ha tenido rendimientos dispares en esta Copa, pero siempre fue superior a sus rivales. Es un conjunto versátil, que juega con inteligencia y que despliega sus armas sólo cuando debe dispararlas. No dilapida energías, estudia al contrario y constantemente demuestra que tiene el control del partido, inclusive cuando lo atacan. El alma y motor del equipo está en el medio campo, conformado por verdaderos gladiadores como Pogba, Kanté y Matuidi, todos ellos recuperadores y, asimismo, jugadores de buen pie capaces de proyectarse en ataque. A sus espaldas, emerge una fuerte zaga -Varane y Umtiti- que no falla con pelota detenida y también cabecean en el área rival; mientras que por los costados se sitúan Pavard y Hernandez, profundos a veces e inseguros por momentos. Por último, Griezmann y Mbappe generan los ataques galos con aires de fantasía y aportan los goles con jugadas en movimiento, aunque Giroud aún no apareció en las redes.  

Croacia
Se llevó su grupo holgadamente, goleando y regodeándose de la goleada ante Argentina. Sin embargo, en octavos sufrió con Dinamarca y, como era de esperarse, en cuartos también agonizó ante Rusia. La supremacía individual, jerárquica y de juego que ostentan los croatas se mezclaron con el espíritu y la intensidad del grupo. Son fuertes en todas las líneas, con un arquero atajador de penales como Subasic, dos laterales que se proyectan alternativamente para avanzar, dos medio centros de elite -y de los mejores del mundo- como Rakitic y Modric, capaces de hacer y deshacer lo que deseen, y un grupo de ataque que rota permanentemente, siendo Perisic y Mandzukic versátiles para anotar y asistir. Los puntos débiles nacen cerca de sus zagueros, que aportan mas fuerza que ductilidad. 

10 julio 2018

Cuartos de final: ganaron los mejores



Los cuatro mejores equipos del Mundial están en semifinales. Croacia repitió su avance mediante la ejecución de penales, Inglaterra fue tan sólido y efectivo como siempre, Francia ganó como lo hizo en la primera ronda y Bélgica continúa su ascenso mutando su rol de “sorpresa” a “candidato”. 

Francia 2-0 Uruguay
“Les Bleus” han tenido rendimientos dispares en esta Copa, pero siempre fueron superiores a sus rivales. A veces logran imponer el juego de presión, en otros casos esperan unos metros atrás para explotar el contragolpe y en algunas ocasiones se animan a monopolizar la tenencia de la pelota. En definitiva, es un conjunto versátil, que juega con inteligencia y que despliega sus armas sólo cuando debe dispararlas. No dilapida energías, estudia al contrario y constantemente demuestra que tiene el control del partido, inclusive cuando lo atacan.
Uruguay llegó diezmado futbolística y anímicamente al duelo de cuartos por la ausencia de su gran figura, Edinson Cavani. A pesar de no depender de las individualidades, el equipo de Oscar Tabárez encontró en su dupla de ataque –Cavani y Suárez- una estructura perfectamente ensamblada para afrontar a cualquier rival. Sin embargo, la falta de uno de ellos sería devastador para el juego ofensivo uruguayo, más por entendimiento y asociación colectiva que por peso específico: juntos se complementan.
Francia decidió no entrar en el juego propuesto por Uruguay y decidió que el tiempo transcurra hasta aprovechar alguna situación de peligro, ya sea con el desempeño de sus individualidades o con alguna pelota detenida. Así, a los 40 minutos, Varane saltó más alto que cualquier experto cabeceador “charrúa” y clavó el primer gol del encuentro. 
A los uruguayos les costaba llegar hasta Lloris porque Francia cerró filas desde la mitad de cancha, gracias a la presencia de Kanté, Pogba y Tolisso, y juntó sus líneas hacia la defensa. Fue demasiado desgastante para Vecino, Torreira, Bentancur y Nández, quienes no pudieron desplegar el dinamismo demostrado en partidos pasados. 
El remate envenenado de Griezmann rompió las manos de Muslera y allí se terminó el partido, aunque restaba media hora más de juego. La posesión continuó en poder francés y las acciones de peligro solo se generaban con tiros libres, remates lejanos o algunos córners aislados. “Les Bleus” no sufrieron y tampoco fueron tan superiores como ante Argentina, pero dejaron en claro que merecían avanzar a semifinales. 
Un párrafo aparte para el conjunto sudamericano, que peleó hasta el final y sin uno de sus poderosos tanques. “La Celeste” pudo o no haber cumplido con sus objetivos, pero siempre deja satisfechos a sus seguidores porque la idea y la estructura se mantienen, los jugadores se esfuerzan al máximo y cumplen con las indicaciones del sabio entrenador. 
Finalmente, en Francia debemos distinguir que dejó atrás varios problemas. Deschamps tuvo que depurar un plantel cargado de estrellas para quedarse con los jugadores cumplidores y obedientes. Benzema fue separado porque el plantel no lo quería. Esto fortaleció al grupo humano y solidificó las bases para un equipo que llegó a semifinales sin haber demostrado aún todo su potencial.

Bélgica 2-1 Brasil
No fue una pesadilla ni un fracaso. Brasil hizo todo lo que debía hasta este complejo partido. Tite armó un proyecto, ensambló una idea y propuso romper con los dispositivos de siempre. El entrenador asumió un compromiso difícil porque tuvo que depurar al equipo que cayó 7 a 1 con Alemania. Empezó por la liga local, convocando a las figuras que jugaban el Brasileirao y, finalmente, agregó a “los europeos” a medida que los necesitó. El resultado fueron unas Eliminatorias apabullantes. El Scratch cambió su estilo y se adaptó al juego propuesto por los equipos emergentes: fortaleció el trabajo de recuperación del balón, utilizando a esos mismos hombres para la generación de juego ofensivo. Es decir, ingresó al circuito que viene desarrollándose desde antes de Sudáfrica 2010, con mediocampistas mixtos, aptos para cortar al rival y también para atacar con criterio. Paulinho, Fernandinho y Coutinho asumieron esas responsabilidades y se transformaron en el motor del equipo.
Enfrente, Bélgica arribó con una idea ambiciosa y jugadores muy talentosos. El dispositivo belga evidenció que se achica cuando defiende y se estira a la hora de atacar. Funciona como un fuelle que se adapta a la gestación y también al retroceso. Además, la base del plantel ya tuvo su bautismo de guerra en Brasil 2014. Por lo tanto, cualquiera de los rivales estaba en condiciones de imponerse.
El duelo fue parejo hasta que Bélgica anotó producto de una fatalidad brasileña, con el gol en contra de Fernandinho. Brasil tuvo que salir a buscar la igualdad, pero Neymar y Countinho, los más talentosos, no lucieron enteros. El delantero del PSG se ensañó con jugadas individualistas, mientras el hombre de Barcelona estuvo bien marcado. A partir de allí, “Los Diablos Rojos” alimentaron la victoria con contragolpes, aguantando la falta de ideas brasileñas y replicando los choques improductivos de Neymar. 
De Bruyne selló el encuentro, más allá del tiempo que quedaba por jugarse, con un remate inatajable, tras una jugada extraordinaria de Lukaku. Mientras tanto, Fellaini demostraba titularidad al combatir cuerpo a cuerpo en la mitad de la cancha y Hazard –hasta ahora, la gran figura del Mundial-encausándose como dueño y fabricante de las salidas del equipo.
Brasil intentó con más empuje que ideas, pero Courtois y compañía intercedían ante los disparos ajenos. Además, con pelota detenida, Bélgica se adueñó del juego aéreo, lo que reducía los intentos forzados que los brasileños no pudieron explotar. 
Sobre el final, Renato Augusto descontó para darle emotividad a un partido que se había definido con el golazo de De Bruyne. En definitiva, Brasil no fue el mismo que llegó hasta cuartos, mientras que Bélgica se adaptó al rival y golpeó en el momento oportuno.

Inglaterra 2-1 Suecia
Este conjunto inglés nada se parece a sus predecesores. Es ordenado, claro, pero más que los de antaño. Utiliza las bandas, como los demás, pero no abusa del juego lateralizado. Practicidad, simpleza y contundencia son cualidades de un grupo de jugadores jóvenes que no arrastran la mochila de los fracasos del pasado. El ordenamiento defensivo -que comienza en Kane y culmina en Pickford- y el equilibrio que emana desde Henderson, la dan a Inglaterra un perfil de robustez y dinámica bastante aceitado. Las proyecciones de Trippier, Young y Alli confluyen siempre en acciones de peligro que concretan junto a Sterling y Lingard, los hombres de mayor calidad. Sin embargo, no siempre logran el éxito con jugadas en movimiento. Es allí cuando el laboratorio de Gareth Southgate asume el protagonismo que luego convierten en dividendos. 
Para Suecia fue demasiado, aunque bastante bien aguantaron. El equipo nórdico llegó hasta donde le alcanzó el combustible y se topó con una formidable maquinaria ejecutoria. Ponderando la solidez defensiva lograda en la Copa, los suecos intentaron sin éxito doblegar a Pickford, pero sus hombres de ataque nunca lograron coordinarse y lucieron demasiado inocentes al momento de contragolpear. Forsberg no supo inquietar desde su posición y Toivonen chocaba infructuosamente con “The Rock” Maguire, el primer anotador “aéreo” del encuentro. Si bien el segundo tanto también fue de cabeza, Allí empujó con la “testa” luego de un centro con jugada en movimiento. 
Recién al final del partido los suecos tuvieron algunas chances de peligro, producto del empuje y la inquietante sensación de eliminación consumada. Para Inglaterra fue un paso más al sueño posible. Un sueño diseñado para el éxito, ya sea alzando o no la Copa. 

Croacia 2 (4) – 2 (3) Rusia
A veces, la localía le otorga al país organizador un poder inimaginable. Sucedió con Corea en 2002, cuando avanzaron hasta semifinales, algo imposible de lograr en cuestiones netamente futbolísticas. De hecho, salvo en aquella ocasión, Corea jamás superó el puesto 15° en un Mundial. Algo parecido ocurrió con Rusia, una selección que no fue más allá del puesto 18° en sus tres participaciones recientes, de las seis últimas Copas. Por eso, en casa, hay que aprovechar las ventajas. Al menos hasta que un conjunto más poderoso te quita del camino.
Croacia se llevó su grupo holgadamente, goleando y regodeándose de la goleada ante Argentina. Sin embargo, en octavos sufrió con Dinamarca y, como era de esperarse, en cuartos también agonizó ante Rusia. A pesar de la supremacía individual, jerárquica y de juego que ostentaban los croatas, los locales supieron defenderse durante gran parte del encuentro. Del mismo modo, se atrevieron a no abdicar y sellaron la definición por penales en el último minuto del alargue. 
La carga era enorme para ambos equipos. Rusia desde su gente y toda la organización empujando con hidalguía más que con argumentos de juego. Croacia, arrastraba dos partidos consecutivos con tiempos extra y varios jugadores –incluido el arquero- doloridos. Hasta el árbitro no supo llevar adelante un partido por la presión que nadie le impuso, aunque todos los jueces arrastran ante semejante parafernalia. 
Así y todo, Rusia empezó ganando con hermoso remate de su mejor jugador, Cheryshev, quien seguramente retornará a jugar en algún club de Europa. Pocos minutos más tarde, Kramaric igualó de cabeza y así llegaron a los 90 reglamentarios, a pesar de que Croacia tuvo algunas situaciones para anotar antes. 
El pleito fue mutando, pero el control máximo estuvo en los pies de Rakitic y Modric, los duelos de la pelota. No obstante, dos goles de cabeza y con pelota detenida estiraron la igualdad hasta los penales, donde el héroe volvió a ser el arquero Subasic, quien le atajó el primero a Smolov. De cara a lo que viene, Coracia tiene talento de sobra, pero le faltarán piernas y algunos jugadores no llegarán al 100 por ciento.